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Olivia García-Patto
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El panorama actual del mundo no es nada prometedor; menos si hablamos de política, pobreza, calentamiento global o derechos humanos… Elizabeth Gabrielle Lee, fotógrafa singapurense basada en Londres, notó una especial carencia en la representación de la diversidad entre mujeres asiáticas y el respeto consecuente. Para contrarrestarlo, presenta el fotolibro colectivo XING, la primera entrega de una serie de proyectos –cuyo formato aún está por determinar– que pretende hacer crecer el imaginario colectivo.

Lee pone el lente sobre la fetichización en un fotolibro que emana promiscuidad, intensidad, delicadeza y vulnerabilidad

Y es que cuando vemos que el mundo está retrocediendo tanto y auguramos que catástrofes como Trump van a hacernos involucionar todavía más, nos preguntamos cómo se reflejarán esos cambios en nuestras vidas. El caso de la increíble generalización sobre todo lo asiático y el odio creciente a ‘los otros’, son un ejemplo evidente. Lee observó que las tasas de de criminalidad tras la elección en Estados Unidos y en torno al Brexit habían aumentado, algo que atribuye a malentendidos culturales hacia las minorías, ante lo que declara: “Vi una oportunidad y una extrema necesidad de abordar los conceptos erróneos de estos grupos de ‘Otros’ a través del lenguaje de la fotografía”.

En este contexto, la lucha por distinguir y defender la identidad de uno mismo es inevitable; cada vez sentimos una mayor necesidad de demostrar quienes somos para diferenciarnos, separarnos de lo que no queremos se nos asocie y pertenecer a algo propio que creemos original. Elizabeth Gabrielle Lee contrarresta en XING la sobrecarga de arquetipos que, por ignorancia occidental, sufren las mujeres asiáticas y sus cuerpos. En concreto, las imágenes propias de Lee –junto con las de artistas como Vivian FuClara LeeRonan Mckenzie– ponen el lente sobre la fetichización en un fotolibro que emana promiscuidad, intensidad, delicadeza y vulnerabilidad, además de la genuinidad e identidad de cada ‘otro’ retratado.

Esta exploración de la esencia viene bajo un título mandarín cuyo significado tiene una serie de matices muy interesantes y ad hoc para la ocasión; xing significa sexo, sexualidad, despertar y ganar consciencia sobre algo o alguien. Es decir, xing, traducido a un lenguaje visual es la observación del ‘Othering’.

XING pretende demostrar que identidad significa diversidad y que estereotipar es parte del racismo

Según Lee, la mujer asiática necesita crear un territorio que pueda llamar propio para poblar con conceptos que realmente la representen, en vez de que la idea de ‘mujer asiática’ venga dada por una serie de estereotipos dictados por quienes la consideran un objeto que pueda ser modelado a manos de quien lo posee. Con esto, quiere enviar un mensaje a occidente, que “la identidad femenina asiática es múltiple, siempre cambiante e independiente”.

Cuerpos desnudos, interactuando con otros, involucrados en actos de bondage o retando los cánones de belleza son el tipo de imágenes que subvierten el concepto más popular de ‘mujer asiática’ a través de la mímica y la sátira. XING es un archivo sobre la diversidad de este grupo que pretende demostrar que identidad significa diversidad y que estereotipar es parte del racismo.

Así, Lee lapida el tema declarando que “no todas somos petite, delgadas, dóciles y sumisas” y reafirma en XING la importancia de sentir la etnicidad de cada quien con orgullo.