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Cecilia Díaz Betz

Descubrir el impoluto trabajo fotográfico del artista australiano Ward Roberts te otorga, casi por arte de magia, una extraña y placentera paz. En especial su última serie, donde retrata pistas de tennis y baloncesto vacías a lo largo y ancho del mundo.

Un proyecto fotográfico que le llevó cuatro años completarlo y que está compuesto de imágenes cargadas de nostalgia naïf

Un proyecto que le llevó unos cuatro años completarlo, y que está compuesto de imágenes cargadas de nostalgia naïf. Ward Roberts juega al contraste visual y de sentimientos, generado por la ausencia de personas, en contraposición con las tonalidades pastel que inundan la imagen, suavizándola y despojándola de su dramatismo. También se percibe una clara influencia del diseño gráfico contemporáneo en la composición fotográfica, la limpieza de la imagen y el juego de las líneas. La sensación final, tras ver la serie completa, es de estar ante un espacio irreal, como si de una escenografía wesandersaniana se tratara. Podéis disfrutar de otros trabajos del artista indagando en su web aquí.