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Cecilia Díaz Betz
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La firma española de lujo LOEWE lleva unas cuantas temporadas fascinándonos con sus radicales apuestas en las campañas y lookbooks. Como mínimo para lo que estábamos acostumbrados. Desde que el diseñador británico J.W. Anderson tomara las riendas creativas de esta histórica firma de moda allá por el 2014, no ha dejado de sorprendernos a base de mucha renovación y vanguardismo, aderezado con pinceladas de surrealismo ibérico.

LOEWE nos hace convertirnos en testigos de una historia salvaje y mágica a la vez

El último ejemplo de ello es el lookbook de la nueva colección masculina FW16 donde viajamos hasta la Ciudad Encantada de Cuenca. Allí LOEWE nos hace convertirnos en testigos de una historia salvaje y mágica a la vez, muy acorde con la colección masculina que presenta. Las clásicas convenciones desaparecen en pro de prendas que abren nuevas vías estéticas para el hombre. El animal print, las capas infinitas, las pieles, el pelo, los gorros y las enormes bolsas, nos trasladan a la estética nómada, a las montañas, a unas condiciones climáticas extremas y a lo exótico de la vida sin normas, salvaje en contacto con la naturaleza. Sin embargo, la colección también bebe mucho de la estética punk, el glam y lo kitsch. Lo más curioso y genial de todo es que, lejos de matarse, todas las referencias y alusiones encajan a la perfección, con una armonía y elegancia aplastantes. De nuevo, hacemos una gran reverencia ante LOEWE.