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Cecilia Díaz Betz

El Amsterdam Spanish Film Festival (ASFF) está a punto de dar el pistoletazo de salida a su tercera edición. Un año más, la capital holandesa se ve envuelta con las mejores vibraciones fílmicas de habla hispana, a través de este festival de cine que buscar consolidarse y ser el gran referente para la promoción del Cine Español y Latinoamericano en los Países Bajos.

Virginia Pablos, a través de su plataforma Sin Fin Cinema, está logrando que el ASFF vaya viento en popa a toda vela y se esté haciendo un nombre

En estos años pocos años, los espectadores del ASFF han crecido exponencialmente, y cada vez son más los adeptos a su especial propuesta que aúna también música y gastronomía. Esta buena acogida viene dada, por un lado, debido a la gran fascinación cultural que en Holanda tienen con España y Latinoamérica; pero también, gracias al incasable y pasional equipo de trabajo que hay detrás. Un team capitaneado con excelente criterio de programación y amor absoluto por el cine, por su fundadora y directora, Virginia Pablos. A través de su plataforma Sin Fin Cinema, está logrando que el ASFF vaya viento en popa a toda vela, y se esté haciendo un nombre.

Aprovechando que mañana arranca la tercera edición hasta el próximo 4 de junio, hemos charlado un rato con Virginia Pablos para conocer de primera mano el proyecto, y qué nos deparará este año en el ASFF 2017…

El cine es otra especie de ​memoria ​la cual me ofrece ​una herramienta para obtener sentido de la realidad

¿Qué es el cine para ti? 
El cine para mí es un mundo paralelo. Es otra especie de ​memoria ​la cual me ofrece ​una herramienta para obtener sentido de la realidad y a veces crea otra realidad que afecta a la vida verdadera. Y es una manera de comunicarme conmigo mism​a​ para ser capaz de comprender la idea del tiempo y la idea de otras percepciones. Comprender la felicidad y sus variantes. ​A veces el cine me ayuda a construir ​mi​ propio mundo con su propio tiempo.​ De tal manera que se convierte en otro… Es casi como otro ser vivo.
¿En qué momento te diste cuenta que éste era tu camino profesional/vital a seguir?
​Siempre tuve claro que quería trabajar con la imagen en movimiento. No recuerdo querer otra cosa, bueno si, con seis años  quería ser cajera de supermercado. Me fascinaba el movimiento de los dedos golpeando la caja registradora. Ahora cuando estoy en periodos muy fuertes de trabajo y en plena intensidad pre-festivalera, toda esa claridad pasada se tambalea, y me pregunto  sino tendría una vida más tranquila  golpeando las teclas.
Mi padre fue un hombre muy cinéfilo, y recuerdo que desde muy pequeña cuando me aburría iba al salón y me quedaba viendo clásicos con él en el sofá. Recuerdo perfectamente ver el Gatopardo de Visconti, y aunque no entendía nada con ocho años, no se me olvida esa sensación ya temprana de disfrute de la imagen en movimiento. Después llegaron los ’90, momento clave donde descubriría la cinematografía española y argentina, con las que conecté fuertemente. Supongo que eso fue un presagio de lo que más adelante llegaría.
¿Qué te enseñó tu etapa londinense? 
​Londres me expandió la cabeza a muchos niveles. Debo mucho de lo que soy ahora a la capital británica, a pesar de que, en la fase en la que estoy de mi vida, no podría volver a vivir más allí. Londres te hace viajar por el mundo cada vez que pones el pie en la calle y conoces a la gente. Su fuerte interculturalidad fue una fuente de aprendizaje para mi brutal. La ciudad me dio la valentía de fundar mi empresa, Sin Fin Cinema hace cinco años, y de hacerlo sin miedo. Me ayudó a enfocar y a ser más inconsciente al mismo tiempo. Estaba muy activa, absorbiendo todo.
Holanda es un país terriblemente eficiente y eso ayuda mucho a la hora de llevar a cabo un proyecto
¿Cómo es trabajar en otro país?
Hay cosas positivas y negativas. Holanda es un país terriblemente eficiente y eso ayuda mucho a la hora de llevar a cabo un proyecto. Hay otra cosa que me gusta mucho y es la de no regalar un minuto extra de trabajo. Aquí a las 18:30 todo el mundo tira el boli. NO existe el ‘calentar la silla’. Esto viene porque aquí no dan nada gratis. Recuerdo en la primera edición del festival el periódico Het Parool (uno de los periódicos nacionales con más tirada) me hizo una entrevista que luego saldría impresa. Yo estaba emocionada pues era la primera edición y la entrevista ocupaba dos páginas. El  titular fue: “Vino gratis en el Amsterdam Spanish Film Festival¨. Al entrevistador le chocó tanto que diéramos vino gratis tras los pases que tuvo claro el titular. Para mi fue decepcionante, que se priorizara el vino a las películas, sobre todo en la primera edición, me hizo sentir que estábamos vendiendo esta cosa de ¡España y Olé! Fue frustrante. Es este choque cultural en algunos aspectos es lo que a veces hace más complicado trabajar en otro país.

¿Crees que en España hubieses podido crear un proyecto así y vivir de ello?

​Absolutamente NO. ​
¿Qué más proyectos desarrolla Sin Fin Cinema como plataforma cultural?
​Realizamos Premieres a lo largo de todo el año. Hemos creado muy buena relación con los distribuidores locales, los cuales cuentan con nosotros para reforzar su estrategia de marketing en los futuros estrenos españoles y/o latinoamericanos en el país. Una vez que el festival este más asentado, y mi hija de 11 meses más crecida, no descarto la posibilidad de saltar a la distribución. Tenemos muy buena relación con los cines de todo el país, y una fuerte network de audiencia interesada en el cine español. Pero necesito tiempo, justo lo que no estoy teniendo ahora.
Tercera edición de ASFF ¿es ya la vencida para acabar de consolidarse?
Creo poder confirmarte esto en la quinta edición. ​De momento, hemos logrado que el festival tenga una muy buena acogida de público, sin embargo, aún continuamos con un presupuesto limitado. Este año hemos conseguido otra ayuda pública del estado, ya son dos ayudas de instituciones holandesas y estamos muy contentos.

¿Cómo es el público holandés?

​Los holandeses están muy apegados a sus agendas. Hay que conmoverles. ​Creo que el cine español con las historias que maneja y la narrativa consigue hacerlo. Los holandeses cuando vienen al festival muchos me dicen “Siento mucho respeto por ti”. Nos dejamos la piel, y eso se percibe en el festival desde el primer minuto. Así que, es un público agradecido.
¿Por qué crees que el festival ha tenido tan buena acogida desde el principio? ¿Lo ven cómo algo exótico fuera de nuestras fronteras?
​Hay un fuerte interés en España. Cada año son muchos los holandeses veranean en nuestro país, así que el cine es una muy buena herramienta para hacerles seguir conectados con España. Además no sólo ofrecemos cine, sino también gastronomía y música. Cuando viene al festival, se sienten un poco allí y lo agradecen mucho. ​Es un festival para disfrutar de buen cine y pasárselo bien​.
¿Qué actividades e invitados destacarías en esta edición? Mirando muy por encima, ya destacan nombres como Alex de la Iglesia, Eduardo Casanova y hasta ¡La Chana!
¡Sí! Este año tenemos grandes invitados. La verdad, es que nos sentimos muy afortunados de poder invitar a directores y actores españoles gracias a Acción Cultural  ​Española (AC/E) y a su programa de Internacionalización de la Cultura Española (PICE). Nos hace felices que puedan presentar sus trabajos en Holanda.​
Este año traemos el documental La Chana en el que la audiencia tendrá el privilegio de disfrutar la actuación con la protagonista y conocer a nuestra reina del flamenco
Este año traemos el documental La Chana en el que la audiencia tendrá el privilegio de disfrutar la actuación con la protagonista y conocer a nuestra reina del flamenco. También realizamos la premiere del documental Omega donde Soleá Morente y Antonio Arias de Lagartija Nick, actuarán después de la proyección.
 Este año también inauguramos sección: ASFF Caresa través de la cual pretendemos​ dar visibilidad a algunos asuntos sociales que consideramos importantes. El corresponsal de guerra y director Hernán Zin presentará su documental Nacido en Siria. Después de la proyección la audiencia tendrá la oportunidad de asistir a una mesa redonda donde se expondrá el conflicto Sirio a través de la voz de expertos sobre el tema y protagonistas de la terrible situación.
Álex de la Iglesia asistirá para presentar su última película El bar y también apoyar como productor a Eduardo Casanova, que presentará al público holandés su primera película Pieles. Carolina Bang también estará presente.
​Y tenemos varias fiestas tropicales. Una de ellas en el The Student Hotel, nuevo sponsor de este año y que además acaban de abrir hotel en Barcelona.
¿La comunión con gastronomía y música es algo buscado o surgió más espontáneamente?
Una de las marcas del ASFF es ese valor añadido que ofrecemos en las proyecciones. La audiencia no sólo viene a ver una película, sino que viene a vivir una experiencia, y a sentir España más cerca. Además de la proyección, incorporamos en la mayoría de los pases la presencia del director o actor, hay actuaciones en directo, y después siempre ofrecemos vino, cerveza y degustación de tapas, para que la audiencia disfrute de una experiencia más global.
¿Verías posible el viceversa de tu festival? Es decir, un Madrid Holand Film Festival.
​El festival es posible gracias a la pasión que tengo por el cine español. Aunque considero que hay películas buenas holandesas, no siento lo mismo por el cine holandés. ​