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Cecilia Díaz Betz

Hoy, más que nunca, vivimos rodeados de una sobresaturación de imágenes, ya sean fijas o en movimiento, que poco a poco van quemando sin descanso nuestras retinas. Un fuego continuo, rápido y devastador, del que es difícil escapar, pero que nosotros mismos permitimos que nos invada. Lo que pasa es que, lejos de caer en la demonización de las nuevas tecnologías -que le pese a quien le pese, el futuro ya está aquí- sucede que esta avalancha nos acaba dejando exentos de criterio y fuerzas, y al final del día poco o nada has reflexionado, observado, meditado o combatido.

Ya tocaba algo convulso, diferentes, estimulante, incómodo y vibrante para nuestros entumecidos cerebros

¿Por qué no mejor darle la vuelta al asunto? ¿Ofrecer contrapuntos tan vanguardistas como impactantes, que enganchen por la calidad de sus contenidos, y por el heroico hecho de su atrevimiento a coger la tangente? Algo que vuelva a poner en boca de todos las olvidadas palabras de subversión e irreverencia ligadas a la cultura, invitándonos a recuperar buenas costumbres como el análisis, la lectura pausada y la evasión intelectual. Igual me he pasado de complaciente, y corríjanme si me equivoco, pero creo que Unstate magazine ha llegado al mundo con ganas de agitar el panorama cultural optando por la senda radicalmente transversal que, ya de partida, supone un gran estreno. Para más inri, su sino es la cultura audiovisual y comprenden todas aquellas prácticas basadas en el poder de la imagen, desde las artes tradicionales hasta las manifestaciones contemporáneas como cine, fotografía, cultura digital, ilustración, video-arte, humor gráfico, arte urbano o ensayos visuales. Ya tocaba algo convulso, diferente, estimulante, incómodo y vibrante para nuestros entumecidos cerebros.Unstate 1

Como ellos mismos profesan en su emocionante manifiesto: «Unstate es una revista que supone un espacio de reflexión y creación de cultura audiovisual. Nuestra perspectiva Unstate se concibe como un ensayo activo, que permite abordar los temas con una perspectiva de intervención propia. Lo fragmentario y lo transversal son nuestros ejes que permiten el diálogo de conceptos alejados entre sí.» Lo que se traduce que en éste, su primer número de debut dedicado al irreverente cineasta Pier Paolo Passolini (toda una declaración de intenciones) y con el cuerpo como tema central de construcción y deconstrucción de la identidad, uno se podrá encontrar, por ejemplo, con un artículo del cineasta Eloy Enciso, donde analiza de qué manera en las películas de José Luis Sepúlveda y Carolina Adrizola los cuerpos de los marginados expresan las contradicciones del sistema capitalista. Tema que aborda también el film de Werner Herzog Stroszek (1977), la película que Ian Curtis vio momentos antes de suicidarse, y que se puede leer en otro de los artículos.

Por si fuera poca la buena noticia de su nacimiento, no solo el contenido resulta tremendamente motivador, sino que su continente está cuidado al máximo, obra y gracia de Outro Studio.  La publicación, concebida en Valencia y diseñada en Barcelona, está editada en castellano e inglés, y se presenta hoy mismo, jueves 10 de marzo, en la La Central del Raval (C/Elisabets 6) a las 19:00 horas. Si a estas alturas todavía no habías caído, con Unstate magazine podrás volver a sentir lo que es leer y observar sobre papel. Pásate a palparla, hojearla y comprarla.