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Laura Naranjo

Está destinada a convertirse en un producto de culto para los amantes del buen diseño. Por su síntesis de forma y función, así como por su estilo geométrico, moderno y esencial que mezcla sensibilidad poética con experiencia en técnicas de producción. Hablamos de Tatou, la nueva familia de lámparas diseñada por Patricia Urquiola

Una vez más, Oriente ha sido la fuente de inspiración que Urquiola ha utilizado para dar vida a Tatou. Las antiguas armaduras japonesas clásicas han sido convertidas en un modelo de resistencia y fuerza, pero también de dinamismo, ligereza y flexibilidad. De ahí la idea de una luminaria compuesta por cuatro elementos idénticos, entretejidos para formar una cúpula unificada que difumina la luz directa. De este modo se crea un juego armónico de luz y sombras mediante las secciones perforadas del patrón. Y, ah, el nombre Tatou es la palabra francesa para armadillo, el peculiar mamífero acorazado.