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Cecilia Díaz Betz

No se a vosotros, pero todo ese imaginario preciosista y edulcorado que rodea al mundo de los cakes, cupcakes y cookies, a estas alturas del partido, resulta extremadamente cansino.  Esos tonos pastel, esos aires de inocencia. Ese mundo de frases célebres de ánimo, donde todo es bello y donde todo el mundo es bueno y hace el bien. Basta, por favor. Las madalenas, los pasteles y las galletas no tienen por qué ondear la bandera naif, y supongo que eso mismo pensó Sarah Brockett. Esta diseñadora gráfica norteamericana realizó un trabajo ficticio de creatividad, branding y fotografía para una supuesta nueva empresa de pastelería a la que bautizó The Bold Bakery y donde nada es lo que parece. Hablamos de repostería de lo más maleducada, o quizás de lo más sincera.

Tras una apariencia bonita, amable y cariñosa, como bien os comentaba, típica de este mundo pastelero naif, se esconden pasteles, galletas y madalenas con una mala leche de órdago

Tras una apariencia bonita, amable y cariñosa, como bien os comentaba, típica de este mundo pastelero naíf, se esconden pasteles, galletas y madalenas con una mala leche de órdago. Del clásico ‘Happy B-Day Sweetheart’, Sarah Brockett pasa directamente a introducir proclamas más cañeras como: ‘Go Away’, ‘Eat Shit’ o ‘Nobody Loves you’, y así un sinfín de frases célebres y expresiones rabiosas, ideales para hacer verdaderas guerras de pasteles. Una cosa está clara, ni se te ocurra comprale la tarta de cumpleaños a tu octogenaria y queridísima abuela en The Bold Bakery. Esta firma pastelera ficticia sólo es apta si tienes un hijo malcriado insoportable, ya no puedes más con tus suegros, o acabas de descubrir que tu pareja te ha sido infiel. Bravo Sarah, hacía falta un poco de honestidad en este mundo, somos fans.