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Cecilia Díaz Betz

Como si de minúsculos ladrillos se tratara, el fotógrafo estadounidense Sam Kaplan ha levantado toda una serie de edificios imaginarios, esculturas imposibles y construcciones arquitectónicas de ciencia ficción, con chicles de diferentes colores, sabores y formas.

Kaplan se sirve de chicles para construir esculturas de formas arquitectónicas variadas

Bajo el título de Unwrapped (desenvuelto), Kaplan se sirve de estas populares gominolas elásticas para crear minuciosamente todas estas esculturas de formas arquitectónicas variadas, a las cuales ha fotografiado debidamente. No es la primera vez que el fotógrafo de Nueva York presenta un proyecto donde los alimentos y el arte confluyen. Sam Kaplan es toda una eminencia en materia de fotografía de comida, y en su web podéis encontrar toda clase de deliciosas series. Sin embargo, esta nueva serie de piezas, realizadas a base de cientos de chicles apilados y capturadas con esas luces rojas y azules, es la que más nos ha llamado la atención. Quizás venga dado por esa marcada estética futurista, que nos traslada a escenarios de ciencia ficción muy cinematográficos como lo vistos en Blade Runner, por ejemplo.