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Cecilia Díaz Betz

Un nuevo hotspot fundamental para la ciudad acaba de abrir sus puertas: el Hotel The Serras y su restaurante Informal albergado en su interior. El enclave escogido es el barrio Gótico, con la mirada bien puesta hacia el mar y en un edificio catalogado del clasicismo romántico del siglo XIX -obra del arquitecto Francesc Daniel Molina (artífice también de la Plaça Reial)-, cuyas paredes salvaguardan historias y anécdotas variopintas como que allí el mismísimo Pablo Picasso tuvo su primer estudio mientras cursaba en la Llotja.

Este es el primer cinco estrellas -con alma y vocación de boutique de lujo- situado en la fachada marítima de la ciudad, el Paseo Colón

Con esta carta de presentación está claro que hablamos de un lugar exclusivo, aunque al mismo tiempo muy abierto y transgresor. En el hotel The Serras cada detalle está cuidado hasta la extenuación pero, aunque estemos en un terreno de alto standing, no hay cabida para el barroquismo, sino todo lo contrario. El espacio destaca por la exquisita decoración, donde los azulejos hidráulicos toman protagonismo en diferentes tonalidades; y en el que las camas tienen probablemente los mejores colchones del mundo. Sus dos suites junior, presididas por una bañera integrada dentro de la habitación enfocada directamente al Mediterráneo, también son dignas de mención; así como las diferentes estancias que conforman este primer cinco estrellas -con alma y vocación de boutique de lujo- situado en la fachada marítima de la ciudad, el Paseo Colón.

Los the very best de la carta de el Informal son unos increíbles ñoquis melosos (melosísímos) de patata, salsa de mantequilla y trufa negra

En este punto, el restaurante Informal, y su hermano menor anidado en la terraza de la parte superior del edificio, ponen la guinda. La propuesta gastronómica, obra del chef  Marc Gascons -responsable del respetadísimo Els Tinars de Llagostera-, es tan especial y cuidada como el hotel, y mantiene ese espíritu de frescura mediterránea. Su oferta está muy a la altura de las circunstancias, con una carta que sorprende, donde recetas más tradicionales y convencionales -siempre cocinadas con productos de temporada-, se transforman bajo la batuta Gascons y piden a gritos ser compartidas más informalmente. Los very best de la carta son unos increíbles ñoquis melosos (melosísimos, de hecho) de patata, salsa de mantequilla y trufa negra; la espalda de cabrito a la brasa con aceite de hierbas; la coca de roastbeef de parmesano y trufa negra; y las alcachofas salteadas con trufa. Aunque, para comenzar a abrir boca, no dejaremos de recomendaros las croquetas de pollo de payés asado o sus patatas bravas. Otro dato a tener en cuenta son las más de 96 referencias de vinos para maridar estas joyitas culinarias. Además, si sois de aquellos que ponen el medidor foodie en los postres, estáis de enhorabuena: Marc Gascons ofrece un flan de queso casero con tartar de fresas bastante adictivo.

Tanto el restaurante Informal como la Terraza del Informal -espacio ideal para degustar tapas de autor o hacer un buen aperitivo disfrutando de unas vistas únicas- están regentados por el saber hacer de Marc Gascons y son de libre acceso (no es necesario estar alojados en el Hotel The Serras). Su precio medio es de 35 justos euros, vino aparte. Por cierto, nos ha encantado esa idea, traída directamente de la ciudad que nunca duerme, de mantener el bar del hotel abierto 24h.

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