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Quim Coll

Vivian Maier fue una niñera que, durante los años 50, tomó la fotografía como hobby. Estuvo tomando instantáneas durante casi medio siglo, y, al morir en 2009, dejó atrás más de 150,000 unidades de material fotográfico. ¿Lo curioso del caso? No se descubrió su obra hasta 2007. El secretismo con el que Maier trató su arte provocó que su rol como pionera en fotografía callejera no fuese reconocido hasta pasada su muerte.

Vivian Maier tuvo que abandonar la fotografía por problemas económicos; no fue hasta 2007 que se descubrió su cuerpo de trabajo

La vida de Maier es un auténtico misterio. Se sabe que alrededor de 1990 vivía en una situación precaria por falta de dinero, y que tres de los niños a los que cuidó en los 50 se encargaron de ella, ya que la consideraban una segunda madre. Su corpus fotográfico se quedó en una taquilla de Chicago, que se vendió en subasta por impago. Por casualidades de la vida, el contenido de esa taquilla terminó en manos de John Maloof, que vio el valor que tenían, y empezó a trabajar junto a Maier y su familia para poder publicarlas.

Maier fotografió Nueva York y Chicago en los 60 y 70. © Vivian Maier / John Maloof / Howard Greenberg Gallery

Y es que el cuerpo fotográfico de Vivian Maier necesitaba ser publicado. La americana fue pionera en la fotografía callejera; sus fotografías del Nueva York de los 50/60 nos muestran el ojo de una mujer que veía el mundo a través de un filtro de arte y creatividad.

A partir de los 70, Vivian Maier dio un suave cambio a su estilo fotográfico: empezó a trabajar en color y lo abstracto empezó a sustituir a las personas en su fotografía. Ya no se fijaba en la gente de la calle sino en las cosas del paisaje, los objetos que forman aquello que vemos cotidianamente. Además, como curiosidad, realizó una serie de misteriosos autorretratos (lo que ahora conocemos como selfies, vamos).

Uno de los misteriosos selfies de Maier. © Vivian Maier / John Maloof / Howard Greenberg Gallery

A partir de los 80, tal como hemos contado antes, Maier tuvo que dejar su hobby de lado por problemas económicos. Ahora, se publica el libro Maier: The Color Work, acompañado de una exposición hasta el 2 de marzo en la Howard Greenberg Gallery de Nueva York. Una oportunidad perfecta para ver el mundo a través de los ojos de una pionera que nunca tuvo que someterse a leyes o a cánones para realizar su obra.

Su fotografía fue de lo concreto a lo abstracto con el paso del tiempo. © Vivian Maier / John Maloof / Howard Greenberg Gallery
Una auténtica pionera en cuanto a la fotografía callejera se refiere. © Vivian Maier / John Maloof / Howard Greenberg Gallery
 
© Vivian Maier / John Maloof / Howard Greenberg Gallery
 
© Vivian Maier / John Maloof / Howard Greenberg Gallery