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Sandra Navarro Bejerano

Las fotografías tienen el tremendo poder de congelar un instante de realidad y devolvérnoslo. Mírate, ahí estás, ahí tienes ese espejito como prueba de que existes. Una fotografía, pues, «representa», y tanto puede servir de testimonio, como para la denuncia. Es por ello que para la artista y activista Remy Holwick, la fotografía es el arte más colaborativo y político de todos. Su trabajo se dispone a contarte la historia de los que nunca fueron representados. Los proscritos, reprimidos y silenciados.

Su trabajo busca captar la feminidad como pura energía, más allá de los roles de género impuestos o de las limitaciones biológicas.

Holwick es una de las nuevas participantes de Future Feminine, una exposición fotográfica colectiva que consiste en un monográfico de la mirada femenina del siglo XXI, proyectada en lo que es hoy y con la latente pregunta del qué será a partir de ahora.

El trabajo de esta fotógrafa californiana pretende captar la feminidad como pura energía, más allá de los roles de género impuestos o de las limitaciones biológicas. De este modo, la mayoría de los sujetos que protagonizan sus obras son personas que no tienen cabida en los rígidos parámetros del cisgénero: transexuales, gender-fluid o incluso hombres. Todos tienen la oportunidad de alzar su voz en las fotos de Remy Holwick, de gritar un existo y de escapar, al fin, de las ataduras que constriñen su yo en sociedad.

La fotógrafa, nacida y criada en la vibración más hippie de los ’70, siempre supo que dedicaría su vida al arte. Pese a que no considera su trabajo como un proyecto explícitamente político, Holwick es muy consciente de que no se puede crear arte no politizado cuando la sociedad ahoga a todo un colectivo. La represión está en todas partes y la sola expresión de lo diferente ya es un grito de guerra y una fuente de incomodidad o polémica.

Sus fotos se alimentan de subversión y de los sueños más radicales. Para ella, la imaginación y la fantasía son motores vitales, y por descontado que carga a sus obras con ambas cosas. Los poderosos protagonistas aparecen rodeados de colores vivos y de remolinos psicodélicos, en una espiral de surrealismo que se impregna de nostalgia, de pura emoción e intensidad. Una auténtica patada a los estereotipos y la rigidez heteronormativa, que se da de bruces ante este gesto escapista y libre.

El misticismo y la magia de su arte en la exposición Future Feminism se sumara al talento de otras  artistas como Honey Long y Prue Stent, Magdalena Wosinska Amanda Charchian, todas ellas dispuestas a brindar una lente que vaya más allá de lo convencional y despierte nuevos modelos de belleza, pero sobre todo, modelos alternativos de pensamiento. Hora de alzar la voz. Hora de liberarse. Hora de soñar.

En la página web de Remy seguro que encontrarás mil razones más para dar otro pasito fuera de lo convencional y si nos lo permites, desde Good2b también te damos un cable para que sigas investigando sobre el feminismo.