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Cecilia Díaz Betz

Hay momentos en los que no hay nada como tomarse un buen refresco. Fresquito y burbujeante, resulta de lo más placentero. Sin embargo, siempre ha faltado algo para que estas bebidas entrasen en el Olimpo gastronómico, y era preciso maridarlas como es debido. En la pasada edición de la feria Alimentaria en Barcelona, tuvimos la oportunidad de asistir al taller Refrescos: innovación y gastronomía, impartido por el sumiller José Ángel Sierra, donde nos quedó claro que esa desvinculación de la gastronomía con los refrescos es cosa del pasado.

El sumiller José Ángel Sierra nos dejó claro que la desvinculación de la gastronomía con los refrescos, es cosa del pasado

Este especial taller organizado por la Asociación de Bebidas Refrescantes -que participaba por primera vez en la feria Alimentaria- nos ha enseñado cómo estas populares bebidas han ido evolucionando progresivamente y en paralelo con la sociedad, para conseguir adaptarse a los gustos de la misma. Hoy en día ya contamos con un amplísimo abanico de opciones en materia de sabores, aromas e ingredientes, y cada vez encontramos una mayor oferta de productos. Gracias a que ahora existe esta gran variedad, los refrescos se han puesto en el punto de mira como bebidas ideales para acompañar distintas propuestas gastronómicas. En el taller impartido por el  sumiller José Ángel Sierra, aprendimos precisamente cómo armonizar los distintos sabores de refrescos con todo tipo de platos (más abajo encontraréis un listado detallado). Asimismo, Sierra también nos dio las indicaciones necesarias para servir los distintos refrescos, según su sabor, el momento del día o el plato con el que se vaya a acompañar. Así que, ya sabéis, los refrescos resultan ideales para ser maridados, y han entrado en el maravilloso mundo foodie con ganas de quedarse mucho tiempo.

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Aquí el listado de los mejores sabores para combinar con cada refresco:

  • La cola, por su intensidad y complejidad de aromas, remite a sabores potentes. Este sabor estimula la percepción a través de su acidez, por lo que es recomendable tomarlo a partir de media mañana, momento en el que tenemos la capacidad de percepción completamente activa. Además, el gas carbónico limpia las papilas gustativas antes del siguiente bocado, lo que lo hace compatible con carnes rojas a la parrilla, foies o patés especiados, así como ahumados de pescado. Es importante tener en cuenta que su sabor dulce puede saciar el hambre, por lo que no se aconseja para acompañar aperitivos, aunque sí para tomar entre horas.
  • La naranja cuenta con fuertes notas cítricas, siendo compatible con sabores fuertes como vinagretas con miel, especias fuertes, ensaladas o postres de frutas. Su equilibrio de dulzor y acidez cítrica fresca proporcionan una dosis de hidratación y energía, al mismo tiempo que sacian las papilas. Por ello, el mejor momento para consumirlo es por la mañana, para proporcionar energía, o después de realizar un ejercicio intenso.
  • Los refrescos a base de limón, destacan por sus fuertes notas cítricas, lo que los hace compatibles con sabores fuertes como vinagres balsámicos, salsas mahonesa o mostaza, pescados fuertes o postres de fruta. El ácido repercute en nuestras sensaciones provocando salivación y dejando una sensación más fresca. Todo ello hace que sea un buen sabor para los refrescos que se tomen en los aperitivos, previos a comidas y cenas, o bien para saciar la sed. – La lima-limón cuenta con un equilibro de acidez y dulzor que combina con el sushi, ensaladas de legumbres o macedonia de frutos del mar.
  • El suave amargor de la tónica le proporciona una capacidad refrescante que lo convierte en una bebida muy apropiada a cualquier hora del día. Asimismo, encaja a la perfección con frutos secos, aceitunas, ahumados, conservas o frituras de pescado.
  • El bitter destaca por la combinación de sabores dulces y amargos, posicionándose como el refresco perfecto para los aperitivos. Marida, por similitud o contraste, con frutos secos, reducciones con vinos olorosos o fajitas.