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Cecilia Díaz Betz

Hace cosa de tres años, Olga de la Iglesia (cuyo currículum pone que es diseñadora gráfica y fotógrafa) se dio cuenta de que en Barcelona hacía un calor asfixsiante, que la sensación de pesadez y agobio crecía y se hacía insoportable, que todo era gris asflato ardiente, y que tanto a nivel personal como a la ciudad en general, le hacía falta un buen refresco.

A ritmo pausado fue absorviendo cual esponja marítima las buenas vibraciones tropicalistas que el Caribe tenía que ofrecerle

En menos de lo que canta un gallo, dejó su trabajo y escapó audazmente allí donde todos -sí, todos- hemos suspirado por marcharnos y montar un chiringuito en la playa alguna vez, al Caribe. No obstante, y por suerte, lo suyo fue un viaje con retorno. A ritmo pausado fue absorviendo cual esponja marítima todas las buenas vibraciones tropicalistas que Haiti y República Dominicana tenían que ofrecerle. Se dejó incendiar las retinas con combinaciones coloristas y estampados imposibles para llegar a la conclusión de que el más es más is a way of life maravilloso y que no ha de estar reñido con la elegancia.

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Un proyecto-firma de ingredientes caribeños, alma arty y espíritu guerrillero, con la voluntad de ofrecer prendas y accesorios que nos alegren un poco la vida

De este choque visual y cultural vio la luz Refresco, un proyecto de ingredientes caribeños, alma arty y espíritu guerrillero, con la voluntad de ofrecer prendas y accesorios que nos alegren un poco la vida, importados directamente del Caribe y cuidadosamente seleccionadas en mercadillos por el ojo avizor y exquisito gusto de su alma máter. Un interesante proyecto-firma al que se une al poco tiempo Javi Reyes. Juntos forman un tándem sabrosón que no desiste en la gran idea de agitar nuestro armario, de concienciarnos de la importancia del reciclaje en materia textil, de colocar la artesanía y las manufacturas en el lugar que se merecen, y de romper con esa acartonada visión de que los estilos tropicales, con sus inconfundibles estampados, no ‘pegan’ por estas latitudes.

Desde que vio la luz, Refresco no ha parado de darnos buenas noticias ya sea con unas bellísimas colaboraciones con artistas locales reinterpretando su firma en clave fotográfica o fílmica; o en forma de nuevas adquisiciones. Pero la última que han anunciado con bombo y platillo -no es para menos- es digna de celebración: Refresco ya cuenta con un espacio físico en Barcelona, Refresco Store -más concretamente en el barrio de el Raval- donde poder palpar y refrescarse en primera persona de su diferente oferta textil y artesanal, y donde ir a descubrir su primera colección e mochilas realizada íntegramente por ellos. Chapeau! 

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