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Cecilia Díaz Betz

Quien siga pensando que los tapices son cosa del pasado, el macramé un ritual de abuelas, y que en general el arte textil se quedó old fashion, no se entera de qué va la misa, y se está perdiendo un mundo extremadamente mágico. Todo evoluciona, incluso los tapetes, pero es que desde Barcelona con amor lleva tiempo existiendo Ranran, una maravillosa firma de arte y decoración textil, de inspiración chamánica, que te seducirá desde el minuto 1. Detrás, una gallega entusiasta y sesuda, Belén, que tras años en multinacionales del sector textil como visual merchandiser, se dio cuenta de que el vacío exitencial que sentía en su trabajo iba a acabar con ella, así que se decidió a emprender este precioso proyecto, haciendo lo que verdaderamente le gustaba y, además, con conciencia mediomabiental y un sentido de la estética exquisito. Pasión y magia en tela.

Si es tu primera incursión en el mundo Ranran, prepárate para disfrutar de un espectáculo visual excelente y con un punto místico. Esta firma ofrece tapices, todos hechos a mano, con materiales de produción local, y con una visión renovada y moderna, que convierte cada objeto en una comunión perfecta entre tradición, arte, diseño, y modernidad. Un tapiz de Ranran aporta a los espacios un punto de fuga mental muy especial, es como una pintura inspirada en la naturaleza y sus elementos, pero realizada a través de hilos, telas, que se anudan y entretejen, creando patrones, texturas y dibujos. A parte de tapices decorativos, también están ampliando familia con objetos más utilitarios, colgadores de macetas, bolsas y cojines.

Este unvierso, que siguiendo aquello de que nadie es profeta en su tierra está triunfando de sobremanera en el extranjero y empieza tímidamente a despegar por estas latitudes, lo podéis ver y adquirir desde su shop online aquí. También puedes verlo en vivo y en directo en las tiendas de Barcelona: Caravan, Studiostore o Nuovum.