By
Quim Coll

Los premios Grammy son una de las noches más grandes del mundo de la música, aunque nadie se los tome muy en serio. Una academia criticada por muchos artistas por sus decisiones pasadas y, que cada año, elaboran una gala con los mejores artistas del momento, con actuaciones y premios que, como todo, nunca son del agrado de todo el mundo. Para gustos colores, pero vamos a dejar una cosa clara: los Grammys 2019 no han estado nada mal.

Kacey Musgraves se llevó el Grammy al disco del año, mientras que Childish Gambino arrasó con ‘This Is America’

Evidentemente, la ceremonia ha tenido sus puntos malos, que ya venían de antes de empezar. Tanto Drake como Childish GambinoKendrick Lamar se negaron a actuar. Los tres ganaron premios durante la noche; Drake ganó el premio a la mejor canción de rap por ‘God’s Plan’ (luego hablaremos de lo que pasó), Kendrick el premio a la mejor actuación de rap por ‘King’s Dead’ (junto a Jay Rock, Future y James Blake) y Childish Gambino se llevó cuatro premios grandes por ‘This Is America’: tres por ser la canción del año y uno por su videoclip.

No solo eso: Ariana Grande, que ganó el premio al mejor disco pop/vocal del año por Sweetener, no estuvo en la ceremonia por problemas con el productor de esta. Antes de la ceremonia se supo que los productores querían que Grande hiciese un medley de ‘7 rings’ con un tema de su elección, a lo que Grande se negó. Viendo que no llegaron a un acuerdo, la cosa terminó mal entre los dos.

Annie Clark junto al productor Jack Antonoff aceptando el Grammy a la mejor canción de rock

Pero no todo son malas noticias. Cuando dejas de lado todo eso, la ceremonia de los Grammys 2019 fue sólida y acertada. A los premios que ya estaban bastante claros, como los mencionados anteriormente, o los que se llevó ‘Shallow’, el dúo entre Lady Gaga Bradley Cooper, podemos sumarles auténticas sorpresas. Para empezar, St. Vincent se llevó dos premios, uno por packaging y el otro para ‘Masseduction’ como mejor canción de rock. Beck se llevó el Grammy a mejor disco alternativo, y H.E.R.Daniel Caesar se llevaron el premio a mejor dúo de r’n’b por ‘Best Part’. Además, Cardi B se convirtió en la primera mujer en ganar el premio al mejor disco de rap en solitario por su Invasion Of Privacy (recordemos que Lauryn Hill lo ganó con The Fugees).

Cardi B, visiblemente emocionada al aceptar el Grammy a mejor disco de rap del año

La gran triunfadora de la noche fue Kacey Musgraves, que con su maravilloso Golden Hour se llevó el Grammy al disco del año, así como dos más por actuaciones country. Un cambio inesperado, ya que Musgraves pasó por encima de ganadores más “obvios” como Post MaloneDrakeJanelle Monáe.

Las actuaciones fueron el punto fuerte de la gala, destacando la de Janelle Monáe y, sobretodo, la de St. Vincent y Dua Lipa

Pero por lo que destacó más la ceremonia de los Grammys 2019 fue por sus actuaciones. Sin ninguna de sus grandes estrellas actuando, otros artistas tomaron el relieve, e hicieron un trabajo excelente. Post Malone sorprendió con una actuación en la que mezcló ‘Stay’, una canción en acústico, y su último hit, ‘rockstar’, haciendo un medley con los Red Hot Chilli Pepper que hicieron lo justo. Janelle Monáe tenía que cumplir con expectativas nunca vistas después de ser programada en lugar de Kendrick Lamar. Evidentemente, como la auténtica showwoman que es, no tuvo ningún problema. ‘Make Me Feel’ fue un perfecto homenaje a Prince y una razón de peso para ver su concierto en el Primavera Sound.

Kacey Musgraves ganó de forma merecida el Grammy a disco del año por ‘Golden Hour’

Pero la actuación de la noche fue, sin lugar a dudas, la que nos dieron St. Vincent Dua Lipa. Las dos cantantes, premiadas a lo largo de la noche, hicieron un medley de ‘Masseduction’, la canción que da nombre al disco de Clark, y ‘One Kiss’, uno de los éxitos veraniegos de Lipa. Con un solo de guitarra incluido (que nos hace plantearnos por qué Annie Clark no aparece en ninguna lista de mejores guitarristas del momento), la tensión sexual entre las dos artistas se podía cortar con un cuchillo, cortando la respiración de todos durante tres minutos, y dejándonos con las manos rojas de aplaudir cuando acabaron.

Dua Lipa y St. Vincent mezclaron ‘Masseduction’ con ‘One Kiss’ para la mejor actuación de la gala

La gala también tuvo momentos estelares que no hemos mencionado, como el discurso que dio Drake, que dejo clarísimo que lo importante no son los premios, sino los seguidores, y que los editores de los Grammy cortaron. Pero eso no es lo más destacado: lo que realmente importa es que la academia de los Grammy añadió más de 900 votantes para los premios de este año, y eso se tradujo en unos premios más equilibrados, con mucha más presencia femenina, y con un apartado de rap y hip-hop más acertado que nunca. La diversidad en los votantes permitió que los premios se actualizasen al siglo XXI, y eso se tradujo en una ceremonia más agradable y acertada. Sorprendentemente o no, estaremos esperando la gala del año que viene.

Janelle Monáe tuvo una de las actuaciones más destacadas de la noche con ‘Make Me Feel’