By
Cecilia Díaz Betz

»Últimas latas de Instagram de oferta, a precio de followers. Me lo quitan de las manos señoras y señores.» No, no nos hemos chalado en la redacción debido a la ola de calor y el síndrome pre-vacacional. Hablamos de un interesante proyecto del fotógrafo italiano Valerio Loi, que literalemente convierte las grandes redes sociales que nos acompañan día tras día, en productos de supermercado. Detrás de las imágenes de Web popularity products, se esconde una profunda reflexión de hacia dónde trasciende todo este ‘networking’, toda esta ‘viralidad’ y de qué sirve realmente el poder de los ‘followers’. Un poco de vértigo sí que da pensarlo.

El caso es que Instagram se convierte en una lata en serie de conservas (ciertamente, ya lo es ¿no?) con 1000 followers por envase. Facebook es el producto que te dará el subidón de azúcar y la popularidad que necesitas, convertido en bote de nocilla, un pecado en el que caemos todos. Y, por ejemplo, el también archiconocido Twitter se convierte en la leche, vamos, que es el calcio con el que alimentamos los huesos, la estructura básica que lo aguanta todo a base de dosis de retweets. Realmente, el proyecto resulta curioso, y da para sentarse un momento y reflexionar sobre todo este entramado de redes sociales, la compra y venta de likes, followers, de si todo esto es verdaderamente necesario para el día a día como lo son alimentos, y del clásico ‘voy a darme un baño de masas en facebook que estoy de bajón’, en vez de ir a tomarte una cerveza con un colega.

Juzguen ustedes mismos, ahí queda eso.