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Cecilia Díaz Betz

Desde hace algunos cuantos años, el maravilloso centro neurálgico de Barcelona parece haber quedado relegado a la categoría de zona hostil que los lugareños intentamos evitar a toda costa. Por ejemplo, pensar en tener que atravesar Las Ramblas produce verdadero pavor. Parte de la culpa de este éxodo de habitantes, además del omnipresente y atosigador turismo, la ha tenido su oferta gastronómica en caída libre gracias al decadente combo atrapa guiris de paella-sangría. Y claro, de aquellos polvos… ¿Un lugar bueno para comer en el centro? Misión Imposible.

El restaurante del ya mítico hotel Ohla Barcelona supone toda una bocanada de oxígeno gastronómico y vital en el corazón de la urbe

No obstante, que no cunda el pánico, la situación parece querer revertirse. Fijémonos en otra de esas calles poco amables de la Ciudad Condal, la Vía Laietana (¡siempre atestada de tráfico y gente!), acoge un reducto donde desconectar entre buena comida e inmejorable ambiente. Bautizado como La Plassohla, se trata del restaurante del ya mítico hotel Ohla Barcelona (el de las esculturas de ojos en su fachada) y supone toda una bocanada de oxígeno gastronómico y vital en el corazón de Barcelona. Ojo, que resulta curioso a la vez que alentador, que estén siendo los propios hoteles los que se hayan lanzado a mimar a los olvidados transeúntes locales, además de a sus huéspedes. Una forma de reivindicar que la ciudad la hacen sus habitantes y no sus visitantes.

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Llama la atención la serie de esculturas colgantes los surrealistas «guardianes» del lugar que imprimen un carácter muy singular al ambiente

En La Plassohla se unen con maestría dos aspectos fundamentales para acertar de pleno. Por un lado, lo primero que te encuentras y puedes valorar rápidamente, es el escenario. En La Plassohla te recibe un salón diáfano, amable y distendido. Está todo muy bien decorado con cierto aire informal, logrando escapar de la extremada sofisticación y frialdad que a veces tienen algunos hoteles. Además, está casi todo rodeado por unos grandes ventanales que dan al exterior y permiten la entrada de una agradable luz natural, y cuenta con una cocina vista con barra de comensales en la que perderse observando la actividad de los fogones. Aunque lo que también llama la atención son una serie de esculturas colgantes que presiden dichos ventanales, como surrealistas «guardianes» del lugar, y que imprimen un carácter muy singular al ambiente y nos hablan de su esencia.

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Sin embargo, no todo se queda en un escenario sobresaliente. El otro aspecto fundamental que hace brillar a La Plassohla es su propuesta gastronómica, con un marcado acento en ofrecer la mejor versión de los productos y platos tradicionales de nuestro país. Su oferta de tapas y platillos es excelente, y además se puede degustar ininterrumpidamente de 12:00 a 00:00 horas. Para entrar por la puerta y sin miramientos, el Gazpacho de cereza y queso feta y el Salmorejo con mojama y pistachos se presentan con bienvenida perfecta. Dos recetas básicas de nuestra gastronomía reinterpretadas con un toque casi arty. El primer capítulo puede tener como protagonistas a los Mejillones a la brasa con marinera, el Pulpo con hummus negro y aceite de sobrasada (¡ojo que es contundente!) o unos Boquerones con mayonesa kimchee. Como opciones de plato fuerte hay grandes opciones, tanto de mar como de montanya, no obstante desde aquí os sugerimos encarecidamente que os dejéis seducir el paladar con el poco común Cochinillo con melocotones y salsa vietnamita. Aquí el chef hace gala de un excelente dominio de las cocciones y gran conocimiento en carnes, que os dejará noqueados un largo tiempo.

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No os olvidéis del postre, en La Plassohla tienen una versión del hit infalible aka crema catalana, que van actualizando por temporadas y con el que cerrar esta grata novela culinaria, la Crema catalana 3.0. Aunque las buenas noticias no terminan aquí ¿Por qué no coges tu postre y lo acompañas de un café en la Terraza Chill&Out? Tienen una vista panorámica de la ciudad de Barcelona, que te reconciliará con el centro.

* Cuentan con un Menú Especial Mediodía los días laborables de lunes a viernes por 19.50€. Con una Selección Especial de Tapas (6 tapas y postre) por 25€ los fines de semana. Y las noches de los domingos, desde las 21.15h hasta las 23.00h se puede disfrutar de la cena con música jazz y soul en directo.

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