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Cecilia Díaz Betz

Aunque por estas latitudes el nombre de la firma que hoy nos ocupa no suene del todo bien, Pichulik nos ha robado el corazón más salvaje que nunca, y sabemos que a todas las mujeres amantes de la bisutería y/o la joyería, les ocurrirá lo mismo. Esta firma de accesorios sudafricana se dedica a producir sobre todo collares increíbles desde Ciudad del Cabo, y con mucha pasión. No obstante, también podéis encontrar pendientes, brazaletes y pulseras. Cada pieza está hecha a mano con cuerdas de fabricación local y con materiales propios de la zona geográfica que gustan a su alma máter, la diseñadora Katherine-Mary Pichulik.

Su inspiración bebe directamente de la ornamentación y tradiciones decorativas de África y Medio oriente, y de la relación íntima que las mujeres tienen con la joyería

Su inspiración bebe directamente de la ornamentación y tradiciones decorativas de África y Medio Oriente, y de la relación íntima que las mujeres tienen con la joyería -esa que habla de sus viajes, de sus madres o abuelas, o de las personas que han amado-. Su creadora, tras un intenso viaje a la India, volvió con las ideas más claras que nunca, y fundó Pichulik. Su modus operandi y filosofía se podrían resumir en un claro ‘de mujer a mujer’. Desde un equipo formado íntegramente por mujeres ‘bravas’ que crea estas coloristas y originales piezas, hasta su público objetivo principal, ‘mujeres audaces y valientes’, sin olvidar, por supuesto, el carácter y la personalidad que imprime su fundadora en cada nuevo diseño. Colores, formas curvas y una elegancia muy especial. Os animamos sin duda alguna a descubrir todas sus colecciones propias y colaboraciones con otros diseñadores aquí, y a haceros con alguna de sus piezas que tienen un precio de lo más razonable.