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Cecilia Díaz Betz

Encontrarse con una fotografía de Petros Koublis (Atenas, 1981) es un regalo para el alma. Hay algo enigmático y sublime en sus instantáneas, algo que de alguna forma te anima a evadirte, a perderte y observar. Y en el medio de esa extraña ensoñación, uno de repente se despierta y se da cuenta de que se trata de la mismísima realidad. Una documentación de la belleza que nos rodea y, en este caso en concreto, un álbum de las afueras de la ciudad de Atenas.

La serie fotográfica desprende un discurso de controversia constante, ya que discute con la agonía que Atenas estaba viviendo en los comienzos de la crisis

Petros Koublis se peinó con esmero los 50 km a la redonda de la capital griega. Allí, donde la caótica urbe termina y se da de bruces con el campo, el mar, la naturaleza, es donde comienza su periplo fotográfico. De esos paseos entre paisajes nacieron varias series pero, en concreto, In Landscapes, beyond the brittle towns asleep (En los paisajes, más allá de la ciudad adormilada), que desprende una magia única, y conforma un proyecto fotográfico muy interesante y completo. A través de un discurso de controversia constante, discute visualmente con la agonía que Atenas estaba viviendo en los comienzos de la crisis, y nos enseña ese silencio extraño y dolorosamente bello que desprende su entorno natural, que permanece aparentemente inmóvil. Unas imágenes de todo aquello que rodea al caos, y que confrontan constantemente entre el silencio y el ruido; lo rural y lo cosmopolita; lo vacío con lo lleno. Una serie donde Petros Koublis consigue lo irreal: retratar la eterna espera, y el misterio del paso del tiempo, que pasa lento cuando menos lo necesitas.