By
Cecilia Díaz Betz

Con los tiempos oscuros y revueltos que corren -sobre todo en el plano cultural patrio-, que se den iniciativas y proyectos dispuestos a agitar el sector, que además resulten de lo más interesantes y estén cuidados hasta el mínimo detalle, supone una gran alegría para los cuerpos y mentes inquietas. Esta crisis que acarreamos desde hace años, por suerte no ha traído sólo desgracias, sino también un sinfín de buenas ideas por necesidad. Hubo (y hay) que romperse el coco y ver la luz al final del túnel, aplicando otras fórmulas, y sobre todo nos tuvimos que dar cuenta de que el modus operandi establecido hasta el momento no nos llevaba a buen puerto. En este sentido Milivingroom lo hizo muy bien. Decidieron tirar por los derroteros de la música, fusionándola con el mundo audiovisual y cambiando su habitual escenario para que la música en directo no muriese lentamente y, por el contrario, encontrase una nueva fórmula mágica.

A partir de aquí fueron construyeron un singular proyecto -que en EEUU o el resto de Europa ya venía funcionando bastante bien- organizando y documentando en vídeo conciertos en espacios inusuales, ayudando a difundir la música, a crear sinergias entre público y artistas y, lo que es más importante, todo vertebrado a través de una plataforma online: www.Milivingroom.com donde poder rememorar lo vivido, tantas veces como uno quiera.

Decidieron tirar por los derroteros de la música, fusionándola con el mundo audiovisual y cambiando su habitual escenario para que la música en directo no muriese lentamente, y por el contrario encontrase una nueva fórmula mágica

Su base de operaciones está en Granada, donde por allá 2009, Raúl Molino y Fernando Cienfuegos decidieron unir fuerzas y fundar Milivingroom como Asociación Cultural para poder desarrollar todo este gran proyecto (al que hace pocos meses se unió también Adrián Nieto en la dirección). Como os contábamos, se basa en una plataforma web de promoción y difusión de la música a través de trabajos audiovisuales, y para generar todo ese material, ¿qué mejor que organizar conciertos en espacios íntimos como el salón de tu casa? De esta manera, consiguieron encontrar una nueva vía donde proyectos más lúdicos o de carácter experimental relacionados con la música podían tener cabida, e inauguraron así un nuevo circuito artístico en la ciudad melómana andaluza por excelencia que se mueve en casas particulares o espacios no pensados a priori para este tipo de actividades.

La idea nos fascina, no sólo por lo que ello implica en formas y formatos de disfrutar de la música, sino porque además es un proyecto abierto en el que todo aquel que le apetezca puede participar, ya sea como músico, trabajando en el equipo técnico, ofreciendo la casa, asistiendo como público, o como empresa patrocinadora o colaboradora. Aunque es en Granada -ciudad con una gran tradición musical- donde ponen más énfasis, y donde se han realizado la mayor parte de los eventos, su margen de acción ya ha empezado a expandirse a otras localidades como Sevilla, Madrid y Barcelona, que ya han sido testigos de su buen hacer como promotores y organizadores. Aquí abajo podéis unas video-playlists con todos los vídeos que han producido a los largo de estos seis fructíferos años donde podréis comprobar el buen hacer de Milivingroom.