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Lucía Morales

Sol Bela nació en Guinea Ecuatorial, pero migró a España con su familia cuando tenía 10 años. “He vivido en Vilanova y Reus, y hace tres años que vine a Barcelona a estudiar fotografía.”, me comenta esta fotógrafa de 22 años mientras calibra el enfoque de su cámara antes de un shooting en Poblenou. Añade que le encanta vivir en la Ciudad Condal o, más bien, sobrevivir: “Estoy trabajando en una oficina 40 horas a la semana como administrativa y lo compagino con mi trabajo como fotógrafa y otras tareas como la de ser parte de Voodoo Club, aunque en breve espero poderme dedicar al 100% a mi cámara”. En su vaivén diario valora mucho la comodidad en la ropa que lleva en su día a día. Una de las partes fuertes de su look de hoy es una chaqueta BlockTech de Uniqlo en tono rosa pastel, ideal para una vida activa, neutralizando el viento en los ambientes exteriores y que permite transpiración. Con ella charlo de la fotografía, de la importancia de la creación de referentes diversos en el mundo de la cultura y la moda, de la estética afrofuturista y de su empoderamiento como mujer racializada en Europa.

Estoy contenta de que esta generación esté acabando con todo, y abriéndonos a la sexualidad, a los distintos géneros, a la transexualidad…

Sol, me declaro fan tuya. No sé si es una buena forma de empezar una entrevista, pero tienes mucho talento y tu fotografía me inspira. 

¡Muchas gracias!

¿Dónde naciste y cuándo llegaste a España?

Soy de Guinea Ecuatorial, y vine aquí cuando tenía 10 años. Antes estaba en Vilanova y después me fui a Reus. Hace tres años me mudé a Barcelona a estudiar fotografía.

Te fuiste del núcleo familiar y te independizaste.

Sí, me escapé y aquí estoy (risas).

¿Consideras que Barcelona es una ciudad que ofrece libertad?

Sí, es una locura, nunca sabes qué va a pasar al día siguiente. Aunque a veces me estrese muchísimo, no la cambiaría por nada en el mundo.

¿Cómo te mueves por esta ciudad?

He vivido en muchos lugares: en Bac de Roda, después a un estudio en Trinitat Nova y ahora por fin en Paral·lel. Para llegar al centro siempre he tenido que moverme en autobús y metro, aunque muy a menudo cojo taxi porque sino no llego a los sitios, soy bastante impuntual. Tengo dos trabajos; uno de 40 horas a la semana en una oficina de atención al cliente y también tengo la fotografía, además de cosas extras, como llevar un el Voodoo Club con mis amigos. No obstante, mi próximo paso será dedicarme por completo a la fotografía, sino me empezaré a sentir estancada.

¿Crees que la impuntualidad es un rasgo de la gente creativa?

¡Eso dicen! Lo leí hace poco. Supongo que nuestra cabeza siempre está en otras partes y queremos hacerlo todo a la vez y nunca tenemos horas de más. Yo soy el caso típico de persona que siempre voy corriendo por todas partes.

Ayer pudimos ver en tu Instagram la publicación de unas fotos que hiciste a la banda Egosex durante su concierto.

Sí, el cantante es muy amigo mío. También tiene una marca como diseñador que se llama Wekafore, y es parte también de Voodoo Club. Con solo 23 años está haciendo proyectos muy interesantes.

Dime tres bandas que ahora mismo te obsesionen.

Egosex y Jungle, que me encantan y me los recomendó Weka. Últimamente me estoy juntando con gente nueva y estoy descubriendo muchas cosas. El tercer grupo no sería una banda, sino un canal de YouTube, Colors, y por ahí pasan un montón de cantantes nuevos e independientes, lo escucho todos los días.

¿Alguna mujer power que te inspire?

Soy muy mainstream, pero me gusta mucho Solange.

Mis primeras fotos eran muy cute porque mi intención era desestereotipar a las minorías a las que estaba fotografiando

¿Cómo ha evolucionado tu proceso creativo? Empezaste abriendo un Tumblr reivindicando la presencia de las personas racializadas en el ámbito de la moda en nuestros días, en los cuales afortunadamente ya estás teniendo repercusión internacional. Hemos visto que ya has publicando en The New York Times…

Sí, trabajé con The New York Times el verano pasado, también con Polaroids Originals, y justo ayer hice una campaña con Dove. Empecé mi blog de moda inspirada por una modelo del norte de Galicia. Después investigué en qué blogs aparecían chicas que se parecían a mí, y no encontré nada. Durante cuatro años publiqué 2 ó 3 veces a la semana, era agotador. Después me mudé a Barcelona y decidí trasladar lo que hacía a la fotografía. Al principio creaba con algo de rabia, pero últimamente me he relajado.

Mis primeras fotos eran muy cute porque mi intención era desestereotipar a las minorías y retratarlas sonriendo. Ahora ya no estoy enfadada con el mundo de la moda y me dedico a hacer cosas más personales. Hace unos años no habría hecho fotos como las que comentábamos antes de Egosex, muy oscuras, cuando mi estética siempre ha sido mucho más blanca y pastel. Gracias a mi amigo Weka, muy fan de la estética primitiva y afrofuturista, también me estoy cambiando mi portfolio.

Durante cuatro años publiqué 2 o 3 veces a la semana, era agotador

¿Como definirías la estética afrofuturista?

El futurismo ya existía en los 90, con grupos de R&B como las Destiny Child o TLC. Hay elementos clave como las típicas gafas esas alargadas, las botas súper altas, los colores metálicos… Si a ello le sumas piezas africanas, da como resultado el afrofuturismo, aunque hay dos tipos. El ‘mainstream’ afroamericano, en el que se suma la influencia yanqui, y el africano, que es el que bebe de nuestra cultura, y que es el que estoy intentando plasmar en todo el trabajo que estoy haciendo junto a mi amigo Weka.

Digamos que una cosa es la comunidad afroamericana que, aunque sea de octava o novena generación, siente su raíz africana y el castigo histórico que se le ha dado.

Sí. Los africanos y los afroamericanos somos súper diferentes. Incluso los afroespañoles e immigrantes como yo también lo somos. Por ejemplo, los afroamericanos no tienen esa cultura africana, muchos de ellos no saben ni de dónde son. Se han criado con la cultura de la esclavitud, y todos venimos del mismo continente, pero la música y otros aspectos son totalmente distintos. No obstante, estoy contenta porque muchos artistas afroamericanos están volviendo a África, a su tierra, y nos estamos entendiendo.

¿Cuál crees que es la consecuencia en relación a la ausencia de la comunidad racializada y los ámbitos de la política, la cultura y la moda?

El problema es la falta de referentes. Todos hemos crecido sin referentes, ya sea yo, mi amiga musulmana, o mi amigo de Vietnam. Esto es lo que me faltaba de pequeña y lo que intento hacer con mi trabajo. Estoy contenta porque a través de las redes sociales ya hay gente que hace lo mismo.

Si no te mueves en Barcelona ella te va a dejar atrás

¿Qué es para ti el movimiento, y cómo de importante es para ti moverte en libertad mientras trabajas?

Es algo muy abierto, ¿no? (risas). Yo soy una persona que no puede estar quieta, así que siempre necesito el material necesario para moverme por la ciudad con comodidad. Si no te mueves tú, Barcelona te va a dejar atrás.

Te hemos acompañado en un shooting en el que llevabas puesta una chaqueta Blocktech de Uniqlo, y antes mencionabas lo importante que es ir bien equipada frente a las adversidades del clima, o bien de la vida. 

Con el cambio climático nunca sabes qué tiempo va a hacer fuera. Así que es importante llevar una chaqueta que me proteja del frío, pero que me pueda quitar en cualquier momento y que no abulte si de repente hace calor. La Blocktech cumple todos los requisitos.

Con el cambio climático nunca sabes qué tiempo va a hacer fuera, y la Blocktech cumple todos los requisitos para el día a día

A lo largo de tu carrera, ¿cuál es el proyecto que más te a marcado a nivel personal y profesional?

Deberíamos hablar de dos. El primer es Her Stories, y las primeras fotos se publicaron en The New York Times. Trataba sobre los peinados que me hacía mi madre cuando yo era pequeña: súper difíciles complicados y que tenías que hacer cada X tiempo. Culminó en una exposición en el Pati Llimona el 5 de octubre de 2018, a la que incluso vinieron mis padres. Mi madre nunca había venido a ningún vernissage mío porque siempre trabajaba. También coincidió con la visita de mi hermano de Guinea, y también estaban todos mis amigos. Estaba súper contenta, y lloré tanto… (risas).

En noviembre me llamaron para repetir exposición en A Coruña. Cuando terminé, di con una aplicación llamada Girlgaze, una comunidad que apoyan a fotógrafas mujeres de todo el mundo. Estaban haciendo un proyecto secreto, envié mis fotos, y me eligieron. Yo solo sabía que era un proyecto de reivindicación del cuerpo de las mujeres en spots publicitarios. Cogían a un fotógrafo o dos por país, 37 en total. Se trataba de un proyecto de Girlgaze para hacer un spot de Dove ara Getty Images, en el que se busca dejar atrás los estereotipos que hay sobre las mujeres en cada país, y mostrar que nos podemos empoderar nosotras mismas.

En este mundo mandan hombres muy mayores que no saben nada

¿Crees que las nuevas generaciones se verán más influenciadas por las mujeres racializadas?

Sí, y las mujeres en general, porque nos guste o no en este mundo mandan hombres, y muy mayores, que no saben nada. Ha llegado el momento de que empecemos a tomar decisiones por nosotras mismas, y no según lo que nos dicte un hombre que no sabe ni cómo funciona un parto. Estoy contenta porque esta generación está acabando con todo, y nos estamos abriendo a la sexualidad, a los distintos géneros, a la transexualidad…

¿Crees que en Barcelona se puede encontrar una comunidad creativa interesante y diversa?

Sí, la verdad es que sí. Suena gracioso pero ahora que me estoy metiendo en el mundo de los ‘cool kids’ de Barcelona (risas) nos acabamos conociendo todos los creativos, fotógrafos, diseñadores…

Me has inspirado muchísimo Sol. Hay que creérselo y hay que luchar. Muchas gracias, un placer.

¡Gracias! El placer ha sido mío.

Puedes descubrir más sobre el universo Blocktech de Uniqlo AQUÍ.

Puedes leer la anterior entrevista de la serie #LuchaContraLosElementos con Uniqlo a Juan López de HAV Surfboards AQUÍ.

Fotografía: Dani Pujalte.
Asistente de fotografía: Arnau Bach.
Estilismo: Abraham Álvarez González.
Concepto y coordinación: Ariana Díaz y Ainhoa Gurruchaga.
Asistente de rodaje: Marta Serra.
Texto: Lucía Morales.