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Lucía Morales

Con la llegada de la otoño aterriza en Barcelona la 25ª edición de l’Alternativa, que se consolida como una propuesta de relevancia,  aproximando al público barcelonés a los films más destacados de la escena cinematográfica independiente y contemporánea. Un crisol de propuestas fílmicas de autor local e internacional difícil de encontrar en salas comerciales. Situando las relaciones familiares y la ética de los cuidados en el centro de las temáticas de su programación, la presente edición de l’Alternativa contará con una selección de 9 largometrajes y 19 cortometrajes,   en su sección de competición. Aquí va nuestra selección de las cintas imperdibles de la muestra:

Entre dos aguas, de Isaki Lacuesta

La continuación de La leyenda del tiempo (2006) de Isaki Lacuesta prosigue la apoteósica no-ficción en la que Isra sale de la cárcel y vuelve a la gaditana isla de San Fernando. Allí intentará recuperar a su mujer y sus tres hijas en un terreno devastado por el paro laboral y la precariedad. Cheíto, su hermano, también regresa al barrio tras una larga travesía con la Marina. Los dos hermanos se reencontrarán y ensamblarán sus luchas personales y añoranzas por la ausencia de su padre. Isaki Lacuesta (Girona, 1975) dirige este film, ganador de la Concha de Oro en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián de este año y que será proyectado en la sesión inaugural de esta noche.

Black Mother, de Khalik Allah

Khalik Allah, el director de ‘Field Niggas’(2015), lanza un brillante film documental en el que se bucea en la identidad de Jamaica. Un collage de 87 minutos en el que de rostros jamaicanos de múltiples generaciones y diferentes voces en off -varias de ellas marginales- narran historias del país, las luchas raciales y las filosofías personales, aderezándolas con un fervor espiritual. El poder de la oralidad que deslumbra en los claroscuros de un país que se independizó de Reino Unido en 1962, pero que sigue ligado al lastre colonial y de la esclavitud. Una tierra con un pasado oscuro que no mira atrás con tristeza, sino que confía en los horizontes de la fe y la religión.

América, de Erick Stoll, Chase Whiteside

El debut de los directores Erick Stoll y Chase Whiteside muestra la historia de tres hermanos en Colima (México), que se reúnen con urgencia ante un fatídico incidente: los vecinos han denunciado en la policía a su padre al oír los gritos de su abuela, América, cuando gritaba al caerse de la cama. El documental posa la mirada en Diego, uno de los hermanos, que deja atrás su antigua vida como animador en un resort, para reunirse con la familia ante esta situación de emergencia. Paulatinamente algunos interrogantes se ponen encima de la mesa: ¿quién decide qué será de su carismática abuela? ¿Cuánto tiempo van a dejar sus vidas en stand by para cuidar de ella?


Fotograma de Trote (Xacio Baño; 2018)

Trote, de Xacio Baño

La “Rapa das Bestas” —festividad donde se les cortan las crines a los caballos—en Sabucedo (Pontevedra), es el marco donde se sitúa el punto de partida de Trote, el largo debut de Xacio Baño. La película, que entra en competición de l’Alternativa, narra la historia de Carme —interpretada por María Vázquez- que vive en un pueblo del interior de Galicia con su padre y trabaja en una panadería. Carme se siente invisible en un círculo en el que todos dependen de ella. La protagonista tiene tantas ganas de escapar de la situación de opresión que le ha acompañado durante toda su vida y anuncia en casa en el trabajo que se marcha a Vigo. Silencios perturbadores e instintos animales en una brillante cinta que entró en competición en el prestigioso festival de Locarno.


Fotograma de El silencio es un cuerpo que cae (2018) de Agustina Comedi

El silencio es un cuerpo que cae, de Agustina Comedi

Agustina Comedi (Córdoba, Argentina; 1986) debuta con este largo en el que recoge más de 160 horas grabadas por su padre en Super 8 de momentos cotidianos: viajes, cumpleaños familiares, museos, espectáculos, asados… La directora estructura la narración a partir de los mismos y refleja una Argentina de entre los años 70 y 90, así como la condición de homosexual de su padre, militante comunista, que saldría a la luz años después, tras su muerte. El largo de Comedici adopta este poético título como reflexionar sobre lo político del silencio en todas sus vertientes. La cinta se estrenó en el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente y ha pasado por el International Documentary Film Festival Amsterdam y el Brooklyn Film Festival.