By
Cecilia Díaz Betz

Enamorarte perdidamente de la totalidad de una firma de moda, léase de sus prendas, de su imagen, de su filosofía o del espíritu que desprende, es algo que no sucede todos los días, y cuando se da el caso, es un hasta reconfortante. Con Lonely me ha pasado ipso facto lo dicho. Me he enganchado a su visión de la moda femenina como si de un flechazo adolescente se tratara. Sin embargo, con la diferencia de que hay algo que me dice que no será una simple historia pasajera o un amor de verano, sino que estamos ante el comienzo de un viaje conjunto, que se me antoja largo.

Me he enganchado a su visión de la moda femenina como si de un flechazo adolescente se tratase

El flechazo con Lonely surgió al descubrir, casi por casualidad, su lookbook de la colección SS16 de lencería. Firmado por las fotógrafas Mayan Toledano y Zara Mirkin, y con las maravillosas Arvida Byström Paloma Elsesser como protagonistas, destila una naturalidad tan brutal, que resulta hasta increíble que se trate de un catálogo de moda. La luz tan tremendamente especial de las imágenes -capturadas en riguroso formato analógico- y sobre todo, que las protagonistas sean mujeres reales de los pies a la cabeza, con cuerpos de verdad y sin retoques, convierten el lookbook en un tratado de belleza sin igual, en forma de oda al cuerpo femenino. Y por supuesto, colocan a Lonely en una posición muy necesaria como firma de ropa, lencería, baño y accesorios.

1160493De alguna manera, tocan una delicada fibra que hace que nos sintamos íntimamente identificadas, conectadas y en profunda sintonía. En definitiva, consiguen que todas queramos ser una Lonely Girl. Por si fuera poca la buena noticia, ahora llega a nuestras retinas su nueva colección FW16 acompañada, de nuevo, de un memorable lookbook. Una invitación a evadirse del mundanal ruido, yendo de excursión a la playa en invierno. ¿Hay algo más reconfortante? Arriba podéis ver ambas series fotográficas y haciendo clic aquí acceder al mundo Lonely y adquirir sus prendas.