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Cecilia Díaz Betz

Canadá sigue siendo un hervidero de jóvenes artistas con ideas brillantes, y nuestro último descubrimiento es el maravilloso mundo cerámico -y no tan cerámico- de Lindsey Hampton. Esta artista multidisciplinar, ahora más centrada en la cerámica, realiza piezas tanto funcionales como escultóricas con un estilo único, muy meloso y original, que atrapa visualmente desde el primer segundo.

Hablar de la joven Lindsey Hampton, es poner en relieve que estamos una artista visual muy completa, capaz de plasmar su universo en diferentes formatos, y con un gran proyección

Hablar de la joven Lindsey Hampton es poner en relieve que estamos ante una artista visual muy completa, capaz de plasmar su universo en diferentes formatos, y con una gran proyección. Vive y trabaja en Vancouver (Canadá) donde además de realizar brillantes trabajos cerámicos, también toca la fotografía, la instalación e incluso la música. Empezó en esto de las artes visuales como diseñadora gráfica, pero había algo que le faltaba. Ella quería trasladar sus imaginarios gráficos a algo más material y palpable. Así que comenzó una búsqueda, y un día se topó con la cerámica. Tras un curso intensivo de seis meses encontró su sino en la vida. Desde hace pocos años, lo que empezó como un hobbie se formalizó, y ahora vende sus cerámicas allá donde quieran comprarlas. Tanto en la vertiente más funcional como la escultórica, sus piezas tienen detalles muy ’80 y ’90 que nos recuerdan al Grupo Memphis, además de una paleta de colores pastel que le otorga una apariencia suave, formas muy originales, decorados con motivos geométricos y una gran pulcritud en los acabados. El conjunto de su obra resulta de lo más irresistible, al igual que los precios, así que no podemos más que animarte a pasar por su shop online y, por supuesto, indagar en el resto de trabajos de Lindsey Hampton en su web.