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Carlos Martín-Peñasco

La calle Pez se va a caer. Ella sola alberga al Palentino y otros bastiones de lo castizo, al teatro Alfil, a fortalezas de la resistencia como el Patio Maravillas o a un sinfín de bares de diseño que compiten por servir el mejor gintónic de Madrid. No olvidemos los cafés postmodernos pasados de moda, los ultramarinos chinos o las pensiones de buena vida y mala muerte. En Pez hay sitio para todos. Las últimas en llegar son Ruth y Maite, que acaban de abrir su negocio bajo un cartel amarillo de antaño que anuncia fiambres en mayúsculas.

El concepto de la fiambrera, ese emblemático icono de la cultura popular, ha servido a este par de amigas museógrafas para pegar un volantazo a sus vidas y levantar juntas un nuevo multiespacio que hace las veces de galería de arte, pequeño café y librería especializada en diseño gráfico e ilustración.

“En La Fiambrera no entendemos el diseño como un resultado, como la comercialización de una idea o como lo que es moderno o no. Entendemos el diseño como un proceso de creación”, explica Ruth, canaria de nacimiento y madrileña de adopción. Ella y Maite, natural de Colombia, dieron con el local meses atrás: una panadería de toda la vida donde también se vendían fiambres. Esta feliz coincidencia les vino al pelo para pulir la idea de montar su propia fiambrera. “El rollo tupper nos mola, y queríamos que el espacio tuviera una continuidad con el anterior, con el barrio, con su identidad.”

La Fiambrera es un nuevo multiespacio que hace las veces de galería de arte, café, librería especializada en diseño gráfico e ilustración y hasta de pequeña boutique

En este local de cuatro espacios diáfanos, además de libros e ilustraciones, se pueden encontrar muebles, joyas, accesorios, menaje de madera, ropa vintage de mediados de siglo, juguetes, artículos de regalo, bolsos o hasta una exquisita selección de pajaritas. Además, La Fiambrera promete exposiciones tanto individuales (la primera lleva el nombre de Sonia Pulido) como colectivas, mercadillos, presentaciones de libros, degustaciones y talleres.

“Nos apetecía mucho el proyecto, a pesar de la que está cayendo y a pesar de la Administración, que en lugar de facilitar las cosas, sólo pone trabas a los emprendedores”, dice Ruth con gesto serio. ¿Qué te gustaría que pasara con La Fiambrera?, le pregunto, y se le ilumina la cara. “Quiero que la gente venga, entre, toque y pregunte. En España a veces nos da miedo preguntar, o poner el precio a las cosas que muestras. Muchas veces se gestiona el arte como algo elitista, cuando debería ser esencialmente popular. Me gustaría que se nos quitaran los complejos, que nuestros artistas crecieran con nosotros, que crezcamos todos juntos… Podríamos haber abierto un taller de reparación de coches, pero esto es lo que teníamos ilusión por hacer.”

Y así, entre un café-hamburguesería de estilo skater y una veterana farmacia de barrio, se destapa La Fiambrera. Un nombre que tampoco le vendría nada mal a la calle Pez.

 

(Fotografías: JUAN PEREZ-FAJARDO de The Fly Factory.)

Detalles




  • Dirección: C/Pez, 7.
  • Horario: L-V 10:00-14:30 ı 16:00-21:00, S 11:00-21:00, D 12:00-17:00
  • Teléfono: 917046030
  • Tipo: Espacio multidisciplinar
  • Web: http://www.lafiambrera.net/