By
Quim Coll

27 de septiembre. Hoy debía ser un día grande. El día 29 de agosto Kim Kardashian anunciaba a través de su Instagram que hoy se publicaba el noveno álbum de estudio de Kanye West. Ya deberíamos estar escuchando Jesus Is King, pero, cómo no, el álbum aún no ha aparecido. Y es que, de su aclamada discografía, solo 4 álbumes del de Chicago se han publicado el día que tocaba. F: Kanye West fotografiado por Dimitrios Kambouris en la Yeezy Season 3

Parece que Kanye West vuelve a retrasar el lanzamiento de su noveno álbum, y no es la primera vez que lo hace: 4 de sus discos llegaron con varios días de retraso

Estamos hablando de sus dos últimos discos, Ye y Kids See Ghosts; de su innovador álbum de 2013 Yeezus y de su obra maestra, My Beautiful Dark Twisted Fantasy, publicada el 22 de noviembre de 2010. Esos cuatro álbumes son los únicos que han cumplido con las fechas de publicación prometidas por el propio West, y todos tienen algo en común. Ye y Kids See Ghosts formaban parte de un compendio de 5 álbumes que West firmó como productor, mientras que Yeezus y My Beautiful Dark Twisted Fantasy eran discos pivotales para la carrera de Kanye que, de una forma u otra, cambiaron nuestra forma de ver el rap, el hip-hop, el r’n’b y la música pop.

Pero, ¿qué pasó con los otros? La única excepción a los constantes retrasos por parte del artista vino en 2008 con la publicación de 808s & Heartbreak, su disco más divisivo, que se publicó un día antes de lo esperado para aprovechar el tirón del Día de Acción de Gracias. ¿El resto? Un auténtico drama. Su primer disco, The College Dropout, llegó con 193 días de retraso ya que se filtró varios meses antes de su publicación y West decidió aprovechar la ocasión para repasarlo, re-producirlo y remasterizarlo desde 0. Su segundo disco, Late Registration, tuvo un retraso de 49 días; primero debido a la discográfica, después debido al propio artista, que necesitaba tiempo para terminarlo.

Su tercer álbum fue algo exagerado: Graduation, inicialmente, se publicaba en octubre de 2006 pero el álbum no llegó hasta septiembre de 2007. 345 días de retraso para que el álbum se publicase el mismo día que Curtis, de 50 Cent, y estimular un poco de competición entre los dos raperos (Kanye acabó vendiendo más del doble de copias). A partir de ahí, Yeezy pareció centrarse con dos álbumes llegando a tiempo, y a pesar de que su álbum colaborativo con Jay-Z Watch The Throne se retrasara 209 días, y que la mixtape que su sello G.O.O.D. Music había preparado se retrasara 89 días, todo parecía haber vuelto a la normalidad.

Cortesía de Youtube/VEVO/Kanye West

Hasta The Life Of Pablo. Ese álbum, probablemente el más importante para entender a Kanye West en pleno 2019, llegó con 531 días de retraso. A parte, tenemos los proyectos Yandhi y Turbo Grafx que, a pesar de ser anunciados por el de Chicago, nunca han visto la luz. Igual que ha pasado con Jesus Is King. El futuro de su música solo depende de Kanye, pero tras saber todo esto solo podemos llegar a una conclusión: la espera siempre ha merecido la pena.