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Olivia García-Patto

La artista puertorriqueña Sofía Maldonado reflexiona y experimenta sobre el arte público con su proyecto Kalaña, una obra que revive una antigua fábrica de tabacos abandonada para darle un uso totalmente nuevo y provechoso.

Kalaña experimenta con cómo el color y la abstracción modifican la percepción y uso de un espacio

Como parte del protecto Cromática, Caguas –en el que Maldonado colabora con otros seis artistas para revitalizar espacios abandonados de la localidad mediante el arte–, Kalaña trabaja el color y la abstracción como herramientas de resurrección para servir a la comunidad de Caguas, el pueblo de Puerto Rico donde se ubica.

Kalaña es una epidemia de pintura y color que invade las paredes, techos, suelos, fachada e incluso escombros de este enorme edificio convertido en lienzo de forma muy anárquica, para llenarlo de energía y vitalidad y hacer de este espacio, inicialmente obsoleto, un núcleo de proyectos para la comunidad.

El edificio ruinoso e inservible, que había caído en desuso con el paso del tiempo, recobró la vida al convertirse en una pieza de arte interactiva que aloja talleres educativos, presentaciones de documentales, charlas, música e incluso a patinadores y riders que usan sus palets y estructuras internas como obstáculos para sus trucos.

El propósito de Kalaña es estudiar, analizar y experimentar con cómo el color y la abstracción pueden modificar la percepción y uso de un espacio. Con este proyecto, Maldonado demuestra que un lugar abandonado se activa mediante la interacción social y la integración de la comunidad en un espacio artístico que aprende de las personas que hay en él. Este vigoroso mural 360º otorga el significado de servicio e integración al arte público.

Claramente, el trabajo de Sofía se inspira en la energía que proyectan los colores vibrantes, aunque también el estilo de vida caribeño de vivir y experimentar los colores y la luz. Sin duda, la atmósfera que Kalaña crea propensa actividades creativas en un mood muy receptivo, motivador y tan tranquilo como activo. Por eso, para Maldonado, la obra de arte en sí es la agenda que tiene lugar en este espacio junto con la gente que desarrolla estas actividades en él.

 

Fotos de Mónica Félix.