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Quim Coll

Julia Holter define su nuevo álbum, Aviary (Domino, 2018) como «una cacofonía de la mente en un mundo que se derrite». La verdad es que no está muy alejado de la realidad; el último disco de Holter es un auténtico reto hasta para el más melómano.

‘Aviary’ es la tercera publicación de Julia Holter a través de Domino; un disco complicado pero de bella factura

La californiana lleva ya más de una década publicando su música, una mezcla de arreglos orquestrales con el toque justo de experimentación. La publicación de Ekstasis (RVNG, 2012) le valió el reconocimiento internacional que llevaba años mereciendo. Así fue cómo la ficho Domino, a lo que le siguió la publicación de Loud City Song en 2013 y de Have You In My Wilderness en 2015.

Have You In My Wilderness fue uno de los discos más destacados de un año en el que brillaron nombres como Kendrick LamarSufjan StevensJulia Holter consiguió ser incluida en varias listas de lo mejor del año, llegando a ser considerado el mejor de los mejores por publicaciones tan destacadas como MojoUncut. Ese buzz que se generó alrededor de la artista es una explicación más que lógica para el hype que había para su nuevo álbum.

Julia Holter en la Sala BARTS, 2017. Foto de Ferran Sendra

Por suerte, y como la mayoría esperábamos, Holter no ha decepcionado. Yendo un paso más allá de su último disco, Julia Holter publicó este mes de octubre Aviary (Domino, 2018). El resultado de tres años de espera es un disco complicadísimo y experimental que puede tirar para atrás a los oyentes más impacientes. A la vez, la recompensa que ofrece su escucha a fondo es enorme. Holter explora a través de múltiples sonicidades un universo aterradoramente bello, manufacturado por su creadora para nuestro disfrute.

La voz es un instrumento más en Aviary; Holter se atreve hasta con el latín para proferir el efecto que desea provocar en sus oyentes. El disco está integrado por temas que son puro single, como ‘I Shall Love 2’, o la enigmática ‘Whether’. También por canciones tan curiosas como ‘Chaitius’ o ‘Voce Simul’, que nos recuerdan a los primeros años de Björk. También hay lugar para la experimentación en temas como ‘Everyday Is An Emergency’, con unos ruidos fuertes que nos recuerdan a cualquier alarma. No obstante, el nombre del disco está inspirado en el principio de una short story de Eten Adnan: «Me encontré en una pajarera llena de aves chillando». Una metáfora perfecta ligada a un 2018 con un panorama político y social devastador.

Portada de ‘Aviary’ (Domino, 2018)

Sabemos que Aviary no es una escucha fácil. Julia Holter ha ido más allá y ha vuelto para ofrecer el que es el álbum más complicado de su carrera. Pero también es uno de los más intrínsecamente bellos que la americana ha facturado. Una recomendación segura del que es uno de los álbumes del año.