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Daniel Olea

El director de animación James Curran, ha emigrado de Londres a Tokio con un solo objetivo, emprender un proyecto de 30 días inspirado por cada cosa que vea durante su estancia.

Curran considera que la capital japonesa le brindaría una visión valiosa como para crear una propuesta interesante

El artista afirma ser mucho mejor creando GIFs que haciendo fotos, y presintió que la esencia de la capital japonesa le brindaría una visión diaria lo suficientemente valiosa como para crear una propuesta interesante.

A pesar de haber creado ya Gifathones sobre ciudades como LA y Nueva York, Curran apuesta por Tokio como una fuente de inspiración sin precedentes en su trabajo. Ya sea plasmando escenarios directos o creando ideas más abstractas, los GIFs retratan la experiencia de James ante elementos emblemáticos como flores de cerezo, juegos de video, sushis y fideos.

El toque simple, divertido y muy bien elaborado, transforma el producto final en algo atractivamente digerible, que conceptualiza muy bien las cualidades visuales y caóticas de esta metrópolis, mediante nítidos gags que narran un ilustrativo diario personal.

El toque simple pero cómico y muy bien elaborado, transforma el producto en algo atractivamente digerible

Es interesante la forma en que Curran ha sabido asimilar y canalizar la inspiración que crean los entornos nuevos para convertirlas en pequeñas obras de arte, aunque esto implique llevar After effects siempre en la maleta y que el momento ideal para trabajar sea justo en medio de sus vacaciones.