By
Cecilia Díaz Betz

La hiperactiva Hortense Giraud aterrizó en Barcelona desde A Coruña (donde había pasado los últimos tres años trabajando para ZARA), con la firme convicción de aunar las fuerzas creativas de la ciudad, bajo un techo que clama a la defensa de lo local: MYBARRIO. Una plataforma virtual de nacimiento, que se ha convertido en algo palpable gracias a sus sonadas pop-up, que no se limitan a jugar al ‘quién es quién’ y ‘quién hace qué’ dentro del excelso mundo creativo de la ciudad; sino que da un paso más allá, tratando de acercar los unos a los otros, crear comunidad, y en algunos casos incluso llega a actuar como Celestina, poniéndolos en contacto con públicos objetivos….

Ahora, a punto de inaugurarse su cuarta pop-up de MYBARRIO en un centro clave como es el Soho House, se adentra en el barrio barcelonés de Gràcia, donde vive actualmente, para llevarnos de paseo por lugares recónditos en los que le gusta perderse. Su olfato infalible a la hora de seleccionar diseñadores asegura una selección que va a despertar pasiones entre los fans del barrio, pero también entre los detractores, que querrán darle una segunda oportunidad.

«Me resulta imposible restringirme a dar solo diez recomendaciones. Mybarrio es la Vila de Gràcia. Cuando vine a Barcelona, fue directamente un flechazo. Es como vivir en un pueblo sin coches, bajar de casa a comprar el pan por esas calles y plazas peatonales tan tranquilas, tener a todos mis amigos al lado e ir andado siempre a cualquier sitio, me da vida. Gràcia lo tiene todo, de hecho cuesta moverse. Se está muy bien.»

Mybarrio es la Vila de Gràcia. Cuando vine a Barcelona, fue directamente un flechazo

  1. Calle Torrijos + Plaza Virreina + Bar Prieto + Colmado + Bodega Marín

En este perímetro del barrio hay muchos sitios que me encantan. Arrancaría por la Plaza Virreina, para mí, la más bonita de todas. De ahí bajo andando por la Calle Torrijos -que me recuerda a los pueblos de América Latina- y, al final, se encuentra uno de mis tres bares/bodegas favoritos: el Bar Prieto. Es ideal cuando sale el sol, y quedarse de pie fuera con una caña. Van muchas pandillas jóvenes de amigos y está siempre lleno. Tiene mucho ambiente ‘de barrio’, muy auténtico. Más tarde, como opción más tranquila y con encanto, justo al lado está el Colmado, ideal para el vermut. Me gusta el sitio en sí: techos altos, cada silla es única, y tiene una barra con mucho encanto. La tercera opción es la Marín, una bodega antigua muy tradicional, estrecha (no caben más de 10 personas) con muchísima personalidad.

  1. Rabipelao + Quinoa Bar

Cerca de esa misma zona, hay dos restaurantes que merece la pena conocer: para una opción veggie, en el minúsculo Quinoa Bar (¡tan minúsculo que solo tiene cuatro mesas!). La calidad de los productos es increíble. Haciendo honor a su nombre, no dejéis de pedir la ensalada de quinoa. Más tirando a la noche, a mí siempre me entra antojo de una buena arepa venezolana con carne mechada y, para eso, el Rabipelao de Gràcia es el lugar. Tiene un encanto aparte y, aunque yo aconsejo visitarlo más de noche, de día podréis conocer el patio que tiene al final de todo.

  1. Il Giardinetto

Este restaurante es increíble para visitar de noche, y se encuentra justo en el límite entre Gràcia y Sant Gervasi. Tiene un punto retro, vintage con mucha identidad que fascina. La decoración interior recrea un jardín de luces cálidas. El espacio está lleno de magia y poesía. Entre sus opciones yo siempre me decanto por el Trío de pastas.

  1. Mercado de la Libertad + La Pubilla + Can Luc

Esa zona del barrio está bastante ‘protegida’ del turismo. El Mercado de la Libertad es casi como una mini Boquería, con gente mayor haciendo sus compras -señal de calidad-. Allí dentro, al final del todo, hay un único bar que es muy ‘barrio’, ideal para tomar tu tallat con bocadillo. Aunque si quieres comer bien, te recomiendo La Pubilla, el restaurante que está justo en frente. En ese área, cuando me entra la nostalgia de Francia, hago una parada en Can Luc donde tienen los mejores quesos de Gràcia.

  1. Calle Seneca: AOO + Plom Gallery + Fan Shoronpo + Bar El Roble + Slow Mov

Otra zona muy chula y recomendable para visitar es el Carrer de la Riera de Sant Miquel, donde suelo decidir entre tomar un café slow en Slow Mov o un bar así más de barrio como es El Roble (¡Me encanta la mezcla de público que tiene!). Un poco más abajo, en la calle Séneca, están tres de mis sitios favoritos de Gràcia: el restaurante japonés Fan Shoronpo (pide los Shoronpo, son como Dim sum), la boutique de diseño/muebles/decoración de AOO, fundada y dirgida por Marc Morro, y el centro de arte para niños Plom Gallery.

  1. Plaza del Sol + Tuuu Librería + Sol Soler + El Diluvio Universal

Si buscas tener sol todo el día, qué mejor que ir a la plaza que lleva el nombre del Astro Rey. Mi terraza favorita es la del Sol Soler porque su comida está muy rica. Al lado hay una librería solidaria que me encanta Tuuu Librería con mucho encanto. No muy lejos, haría parada obligatoria en la tienda de ilustraciones de El Diluvio Universal.

  1. Casa Atlántica + Bar But

Otra de mis tiendas favoritas de Gràcia -en este caso en la parte baja- es la Casa Atlántica. Belén tiene allí unos tesoros: productos artesanales de Galicia y Portugal. Siempre me quiero comprar todo, desde las cerámicas o las cestas, hasta las lámparas. La puesta en escena además… ¡es preciosa! No muy lejos de la tienda, pararía a comer en el Bar But, sus productos son muy ricos y frescos.

  1. La Vermu + Plaza Vila De Gràcia

La Vermu es mi segunda casa, básicamente. Mi sitio favorito para juntarme con los amigos. El equipo es un 10, tanto Elke como Judith te acogerán muy bien y se come de maravilla: el fuet, la ensaladilla rusa, los montaditos de salmón… Y además está a tan solo 10 segundos de mi otra plaza predilecta, la popularmente conocida como del reloj.

  1. Yoga con Gracia

Este espacio de Yoga es único, sobre todo el que se encuentra en el Carrer de Ca l’Alegre de Dalt. Es un loft con muchísimo encanto. Muy girly. Todo está en los detalles, como los accesorios -monísimos- hechos con tejidos de estampado Liberty. Además, te enamorarás de la cocina vintage.

  1. Passatge Sant Felip

Descubrí este pasaje hace poco y me fascina. Nadie llega hasta allí, así que disfrutarás tranquilo. No te pierdas una casa que tiene cabeza de árbol. ¡Es impresionante!