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Bru Romero

Que hayamos vuelto de las vacaciones con algunos kilos de más no significa que únicamente por ello, debamos entregarnos al régimen más espartano. Nos debemos cuidar todo el año, sin excesos ni alimentos que sirvan solo para alejarnos aún más si cabe de la idea de cuerpo perfecto que tenemos y es por ello que abrazar una dieta saludable pero que nos permite comer de todo, se convierte en nuestra mejor baza. Dejarnos caer por Elektra ayuda… y bastante.

Volvemos a recorrer una de nuestras zonas favoritas, Ponzano, para descubrir uno de esos sitios en los que ya solo con entrar, nos gana. Si además, te informamos que lo suyo es una cocina comprometida con la salud y el bienestar, variada y para cualquier foodie que se pueda dar sobre la mesa, tu sonrisa y ganas de sentarte a degustar, irá en creciente aumento.

Normalizar la cocina vegetariana y demostrar que no es comida sin sabor o aburrida parte de su objetivo. Aseguramos que lo logra.

Un restaurante que surge de la alianza entre la decoradora Chiky Martínez de la Puente y el chef Emilio Salas, en un perfecto combo culinario que fusiona una carta de indiscutible gusto y tino donde lo vegetariano y vegano se mezclan con las sabrosas carnes de Jiménez Barbero o pescados salvajes de Alaska que roban al instante nuestro tierno corazón.

No salimos sin probar su sopa de cebolla sin cebolla, la ensalada de cereales, los tagliatelle de calabacín, la crema de pimientos asados con nueces pecanas y especias (muhammara), sus tomates amarillos rellenos de escalibada y stracciatella, su bacalao negro macerado en ajoblanco, ciruelas, frutos secos y Cointreau, el lomo de ternera, su lasaña boloñesa de buey o sus dulces tangerine pie, crumble de frutas con amarena y helado de yogurt y brownie vegano de plátano. Pero es que da igual lo que pidas porque todo está de muerte… carnívora, vegana, vegetariana o dulce muerte.

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