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Nuria Candela López
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Una nueva exposición sobre Henri Matisse puede verse en la galería Bernard Jacobson de Londres en la que han reunido más de 60 grabados singulares, que reúnen como tema común la forma femenina. La producción de impresiones centradas en las lineas del cuerpo se convirtió en una de sus fases artísticas más reconocidas a partir de las primeras décadas del siglo xx.

Muchos de estos grabados tienen como tema la forma femenina y parecen haber sido creados de forma espontánea con una pincelada única

En su texto de 1908, Notes of a Painter, Henri Matisse escribía sobre su lucha para representar con precisión la figura humana. «Sé que debo darle algo más», explicó. «Concentraré el significado del cuerpo buscando sus líneas esenciales. El encanto será menos obvio a primera vista, pero eventualmente debe emerger de la imagen … (tendrá) un significado más amplio, y uno completamente humano.»

El artista francés mantuvo una práctica multifacética a lo largo de su carrera de décadas, que abarcó la pintura fauvista, la escultura, el dibujo y los coloridos collages recortados. Pero tal vez una de sus fases más reconocibles sea precisamente esta, la que recoge la exposición Henri Matisse Prints en la galería Bernard Jacobson, que podrá verse hasta el 15 de septiembre en Londres. Muchos tienen como tema la forma femenina y parecen haber sido creados de forma espontánea con una pincelada única.

La impresión fue una técnica a la que Matisse regresó a lo largo de su carrera, especialmente en la segunda mitad. Y mientras Matisse Prints presenta un aspecto más restringido de su trabajo que sus pinturas de referencia, aquí sus sujetos femeninos, con sus miembros lánguidos, caras alargadas y poses sensuales, presentan un encanto menos obvio, pero más humano.

En sus últimos años, cuando su movilidad reducida le impidió moverse fácilmente por su estudio, el artista utilizó papel de colores y tijeras para crear collages vívidos y ondulados. Pero donde esas piezas son brillantes y están ocupadas con el color y la forma, las litografías, linograbados, xilografías y aguatintas de Matisse ofrecen una mirada escasa, aunque no menos llamativa, a la forma humana en una paleta monocroma.