By
Cecilia Díaz Betz

La imparable modelo, cantante, actriz e icono de la era disco, Grace Jones, ha vivido siempre rodeada de un halo de diosa inmortal. Tanto su vida, como su obra -ambos aspectos íntimamente conectados- parecen querer traspasar los límites de lo humano. De hecho, hasta su edad es un misterio sin resolver con el que se sigue especulando. Por eso, el reciente estreno en el Festival de Toronto de un documental sobre ella, titulado Grace Jones: Bloodlight y Bami, resulta de lo más atrayente.

El largometraje, dirigido por Sophie Fiennes es fruto de casi 12 años de seguimiento a Grace Jones

La pieza, dirigida por Sophie Fiennes y comisionada por BBC Films, es fruto de casi 12 años de seguimiento a Grace Jones por parte de la directora. Sin embargo, lo que más sorprende es que la divina Jones, siempre dueña estricta de su imagen, le haya dejado total libertad para capturarla. En unas reciente declaraciones a Screen Daily confesaba: “Esta es la primera vez que la gente va a verme de esta manera. Van a ver algo bastante informal y cándido. Será como verme desnuda”.

El estreno del documental precisamente este 2017, cobra sentido ya que coincide con el 40 aniversario de la publicación de Portfolio, su primer disco. Un álbum trascendental que la catapultó al estrellato en la escena del mítico Studio 54 y con el que conquistó a Andy Warhol y a su cuadrilla, en aquellos maravillosos años de hedonismo, creación, música y baile. Mucho baile. Por si esta efeméride fuera poco, antes de que termine el año, la incansable Grace Jones también planea deleitarnos con un nuevo disco con fuertes raíces africanas en su sonido, el que sin duda, esperamos ansiosos.