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Olivia García-Patto
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En un mundo en que la mirada masculina está detrás de prácticamente todo nuestro universo audiovisual, Charlotte Jansen propone un escáner de las personas un poco más horizontal –concretamente, de las mujeres– en su libro Girl on Girl. 

Girl on Girl es también una exploración de la identidad femenina desde perspectivas y técnicas muy diversas

Es libro es un estudio crítico sobre la sexualidad social, su comercialización y los papeles que cada género desempeña en la mediatización.

Mediante una recopilación de imágenes de mujeres tomadas por mujeres, Jansen pretende ampliar el espectro visual y conceptual de cómo nos vemos, cómo nos damos a ver al mundo y cómo nos ven. Es un todo recogido en páginas y páginas de imágenes que simplemente dejan una visión diferente para el mundo y permiten al lector divertirse, intrigarse, emocionarse o incluso excitarse.

Y es que, a fin de cuentas, el término girl on girl es también una creación masculina –a la cual Jansen reta muy claramente– tomada del porno, otro sector dominado por hombres y habitualmente creado por y para ellos también, salvo en deliciosas excepciones como es el caso de Erika Lust. En este caso, la intención es reapropiarse de un término que en verdad pertenece a las mujeres, dándole un significado propio en vez de asumido.

De esta manera, Jansen aboga por rechazar la objetivación de la mujer –o de cualquier ser humano– al tomar estas mujeres control de sus imágenes, no sólo sacándolas, sino publicándolas también, sin necesidad de un hombre intermediario que legitimice y publicite.

La mirada femenina es un flujo ilimitado proveniente de una puerta recién abierta

Además, Girl on Girl es también una exploración de la identidad femenina desde perspectivas y técnicas muy diversas que van del arte a la publicidad y demás paradas intermedias. El resultado es francamente interesante, emocionante y variado; después de todo, la mirada femenina es un ángulo en auge que está generando muchísima creatividad y que, Jansen espera no sea interpretado como una tendencia pasajera, sino como un flujo ilimitado proveniente de una puerta recién abierta.

Y así, tras años de curaduría, Girl on Girl recoge los trabajos de Mayan Toledano, Petra Collins, Monika MogiMaya Fuhr entre otras. Desde luego, este libro es una entrada a un universo más que necesario y apetecible.