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Cecilia Díaz Betz

Muchos vaticinaban la muerte del gin tonic. Efectivamente hemos de reconocer que hubo un boom de este clásico combinado que, como buena moda, daba que pensar si sobreviviría a los caprichos de consumidores y marcas más allá del revuelo. La verdad es que han pasado años y el gin tonic parece no querer perder ese reinado. Continúa teniendo un poderío tremendo y es el alma de cualquier fiesta que se precie. Bien es cierto que por el camino se han quedado experimentos imbebibles más cercanos a la jardinería que a la coctelería, y han trascendido las dos cosas más importantes: su ingrediente estrella, la ginebra, y el necesario sibaritismo de exigir un gin tonic bien hecho estés donde estés.

Del hecho de pensar en cómo sería el gin tonic ideal, que además fuese un reflejo “bebible” de la ciudad de Barcelona y su exquisita gastronomía, nació esta ginebra gastronómica

Precisamente del hecho de pensar en cómo sería el gin tonic ideal, que además fuese un reflejo “bebible” de la ciudad de Barcelona y su exquisita gastronomía, nació la ginebra gastronómica GINRAW. Dos amigos emprendedores llegaron a la conclusión en una larga sobremesa de que faltaba una ginebra acorde con el espíritu de la Ciudad Condal. A raíz de este pensamiento, sin más miramientos, se pusieron manos a la obra para fabricarla ellos mismos. Como todo buen proyecto, lo empezaron desde cero, desde la base, reuniendo a un grupo de expertos en la materia. El somellier Sergi Figueras, el mixólogo Javier Caballero, Xano Saguer en representación de los chefs y el perfumista Rosendo Mateu fueron los elegidos para perfilar la esencia de GINRAW poniendo al servicio de Roger Burgués y Lluis Jáuregui -álma maters del proyecto- toda su experiencia y sabiduría en los diferentes campos. El resultado no podía defraudar, y no lo hace, todo lo contrario, conquista desde el principio. Hablamos de una ginebra vanguardista que aúna tradición y modernidad de un modo ejemplar, cuya elección de los botánicos es la clave en la consecución de ese espíritú barcelonés. Enebro, cítricos (piel de limón, de cedrat y de lima kaffir) laurel, cardamomo negro y semillas de cilantro, configuran un ginebra gastronómica fresca y con una acertada intensidad aromática. Se nota que está muy pensada para sorpender y agradar a los paladares más exigentes. Resulta ideal para disfrutarla sola o con hielo, para preparar un muy buen gin tonic de ese memorables, o mezclada en combinados más creativos. Además GINRAW se elabora mediante un proceso de destilación único que combina técnicas traicionales de destilación en alambique de cobre, con otros procesos más modernos y tecnológicos de destilación gastronómica a baja temperatura.