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Cecilia Díaz Betz

Ni siquiera te habías planteado en retirar el nórdico de la cama, que así, a bote pronto, el sol ya te está achicharrando y te encuentras delante del armario debatiéndote entre las botas y las chanclas. Así que, nada de dormirse en los laureles, hay que empezar a hacer el clásico acopio de elementos básicos veraniegos. Léase: bañador nuevo, gorra nueva, gafas de sol último modelo, un nuevo par de palas, sombrilla e, importantísimo, algo que siempre se te olvida, ¡una toalla nueva! Sabemos que han sido numerosas las veces que te has plantado en la playa con una corrosiva toalla del ’83, porque es la gran olvidada del kit veraniego. Y sí, le tienes mucho cariño, pero que no hace más que restarle puntos a tu recién estrenado outfit estival y está pidiendo a grito jubilarse.

Sabemos que han sido numerosas las veces que te has plantado en la playa con una corrosiva toalla del ’83

Esta temporada nos hemos adelantado al desastre escudriñando en la web en busca de la toalla del verano. La hemos encontrado. Bueno, más bien, las hemos encontrado. Porque se trata de una increíble colección de ocho toallas, llegadas desde Grecia con amor, adornadas con unos preciosos prints con motivos marineros, y presentadas en un original packaging que imita a las clásicas cajas para transportar marisco. Bautizadas como Fresh but not edible, estas toallas son una creación y diseño del estudio de interiorismo con sede en Atenas Studiomateriality. Fundado en 2016 por el diseñador Miltos Kontogiannis, está especializado en diseño de interiores y en la creación y producción de diversos productos para el hogar. Para ellos el verdadero desafío es crear objetos a medida y experimentar con diferentes materiales.

Así que, ¡a renovar el toallero veraniego se ha dicho! Elige haciendo click aquí alguno de los bonitos modelos de la colección Fresh but not edible y destaca este verano en el arenal playero.