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Cecilia Díaz Betz

En nuestra incesante búsqueda de objetos singulares, a lo largo y ancho del mundo, ha aparecido ante nosotros Filo. Una singular lámpara diseñada por Andrea Anastasio para la firma italiana Foscarini, que basa su originalidad en la deconstrucción de los elementos inherentes a este tipo de aparatos.

Convierte su propio engranaje en lo sublime del objeto, sin perder ni un ápice de su funcionalidad

Este hecho fue también una de los aspecto que destacó el jurado del recién celebrado Salone di Mobile 2017. La prestigiosa feria de mobiliario concede cada año una serie de galardones, y en la categoría de Best of Euroluce (Mejor producto de iluminación), Filo se alzó con el premio. La lámpara se define por ese deseo de mostrar todas las partes y piezas individuales que entran en juego en el funcionamiento de la misma, y que normalmente de tiende a esconder. Convierte su propio engranaje en lo sublime del objeto, sin perder ni un ápice de su funcionalidad, todo lo contrario, de algún modo la favorece.

Manufacturada en porcelana, vidrio soplado, metal barnizado y cable, Filo está disponible en varias versiones: como lámpara de mesa, suelo, pared o en suspensión. También se puede elegir entre una amplia gama de colores. Desde tonos de acuarela, hasta tonos más transparentes que recuerdan ligeramente a los cristales de Murano.