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Sandra Navarro Bejerano

La arquitectura y el diseño son, en sí mismos, todo un arte. ¿Eres de la vieja escuela del ladrillo o los Sims te hacen fantasear con un mundo construido por píxeles? ¿Por qué no juntar ambos? Lo material y lo digital se concilian en la galería Wang & Söderström, un estudio multi-arte sueco que impulsa Excavation, un proyecto performativo y rabiosamente experimental. Dile adiós a las barreras entre lo físico y lo digital.

La idea principal es recordarnos que el puente entre lo digital y lo físico lo empapa todo

Esta galería es un templo para los adelantados a nuestro tiempo. Tim Söderström y Anny Wang, los fundadores del estudio, se han asegurado de que su proyecto retuerza los límites de la mente y la empuje hasta las lindes de lo inesperado. ¿Cómo? Usando un combo de materialidad y nueva tecnología. En Excavation, las esculturas y figuritas hechas con impresoras 3D son un diamante en bruto en esta exposición, que tampoco está falta de ilustraciones plásticas o animaciones digitales que se saltan a la torera las leyes físicas y se alejan (pero mucho) de los diseños  tradicionales.

Cubriendo tantos aspectos, no es extraño que grandes marcas y entidades, como Nike, The New York Times o Frame Publishers, ya hayan pasado por las manos creadoras de Wang & Söderström.

Cuanto más vibrantes, estrafalarios y coloridos sean los objetos, tanto mejor; más personalidad tienen. Así que, con Excavation también se busca perseguir la esencia de lo único. Cada una de las piezas ha sido inspirada por aquellas reliquias rescatadas de los yacimientos de la edad de piedra. Remiten a lo arqueológico  y a la esencia cultural,  recordando eras más primitivas, a esas viejas glorias que tuvieron sus raíces en una civilización ya muerta.

Estos rudimentarios descubrimientos que nos contaron la historia de la humanidad nos cuenta ahora la historia de una nueva era: la de la tecnología. Gracias a las nuevas posibilidades tecnológicas, a día de hoy podemos crear un vínculo con el concepto del ayer, cruzando lineas temporales entre técnica y estilo. La idea principal es recordarnos que el puente entre lo digital y lo físico lo empapa todo.

Así pues, estas pequeñas esculturas de inspiración paleolítica han llevado mucho más trabajo del que parece a primera vista. Se ha fabricado con yeso impreso en 3D y resina monocromático aunque su acabado, sin embargo, sea totalmente manual. Si son de tu gusto, están a la venta como piezas únicas e irrepetibles desde Unique Board. Todo un capricho decorativo.

En definitiva, todo el museo es un concepto abstracto plasmado en lo material. Es digital, pero también tangible. Es ilustración, animación, escultura y como postre, tenemos un background arquitectónico que lo envuelve todo. La era digital ya es una realidad, no un mundo aparte. Es la seña de identidad de nuestro tiempo.