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José Delgado

Pocos artistas cristalizan tan bien la idea de simulacro expuesta por Baudrillard en su obra Cultura y Simulacro como el londinense Ed Atkins.

Explora obsesivamente la idea del Valle inquietante, hipótesis que explica el sentimiento de rechazo que los humanos sentimos hacia una réplica antropomorfa (robot o animación 3D), cuando ésta se parece demasiado a un ser humano real.

Atkins ha desarrollado un mundo de animaciones 3D en las su alter-ego personal apela a nuestros sentimientos más humanos

Trabajando tan sólo con su ordenador personal, Atkins ha desarrollado un mundo de animaciones 3D en las su alter-ego personal apela a nuestros sentimientos más humanos. En su obra Ribbons, la voz de Atkins nos habla sobre la soledad y lo mundano para finalmente lanzarse a cantar en un escena arquetípica de borracho despechado. Esta video-instalación nos confronta, yuxtaponiendo un texto decadente, errático, en definitiva «humano» a una realidad virtual hiperrealista, haciéndonos reflexionar sobre cuestiones como el amor, la muerte o el sexo.

La naturaleza críptica de su trabajo hace que una gran cantidad de interpretaciones y comentarios puedan deducirse de él. Formalmente, su obra bebe del cine experimental, como puede apreciarse en la obra Death Mask 3. Siendo un prolífico escritor, el lenguaje gramatical también constituye una parte importante en sus creaciones, donde casi siempre existe un guión o hilo conductor.

Como detalle a destacar, una de sus creaciones aparece en la portada del último EP de Lorenzo Senni, el primero del productor italiano para el reputado sello electrónico Warp. Un adecuado trabajo visual para un artista para el que el cyberpunk y el futurismo constituyen su principal hipertexto.

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