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Izaro Bo

El Festival de Cine Internacional de Santiago de Compostela, Curtocircuíto, que cerró ayer su 13ª edición, ha proyectado una antología que recoge parte de la filmografía y diversas facetas del artista visual Pedro Maia así como el estreno en España de su último filme, How to become nothing. Aunque su trabajo gira principalmente en torno al cine analógico y ha sido presentado en numerosos festivales y centros de arte, Pedro Maia (http://www.pedromaia.net/) nos cautivó inmediatamente a través de sus innumerables colaboraciones con músicos como Lee Ranaldo, Vessel, Panda Bear, Craig Leon, Shackleton, SHXCXCHCXSH, Fennesz o Demdike Stare, con quienes comparte la tendencia urgente y el gusto radical por la experimentación y la exploración de los límites.

Maia manifiesta un interés quirúrgico por las cualidades materiales y físicas del soporte que contiene la imagen

En su obra busca también las distintas posibilidades del cine como lenguaje que van desde la experimentación plástica hasta el cine expandido o el videoclip. Este joven portugués con base en Berlín, trabaja desde 2004 el concepto de live cinema, manipulando imágenes en tiempo real y su relación con el sonido, dilatando las posibilidades del propio medio, expandiendo la estética y la herencia técnica del trabajo sobre película de 16 mm y 8 mm. Nunca antes fuimos testigos de un show A/V que no sólo acompañara sino que estuviera a la par que la actuación musical y por momentos incluso la eclipsara.

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Maia manifiesta un interés específico, casi quirúrgico, por las cualidades materiales, físicas y orgánicas del soporte que contiene la imagen. Imágenes que se dilatan, que se contraen, que se retuercen, que se consumen, que basculan, que atrapan. Capas y capas de imágenes superpuestas sumidas en un sofocante proceso de descomposición y simultáneamente en un constante juego (que llega a rozar lo macabro), dialogando entre sí. Una suerte de ingenua crueldad más propia de un niño que descubre por primera vez su capacidad de dolerle al otro; Pedro Maia se divierte torturando la película y viendo cómo le afectan sus fechorías, analizando la belleza de su pátina y degradación.

Capas y capas de imágenes superpuestas sumidas en un sofocante proceso de descomposición

Pero su dominio de la técnica y virtuosismo mecánico son anecdóticos en comparación con lo que revela su cine. Una amalgama de significados que surgen por oposición, como si de una lucha de fuerzas antagónicas se tratara: la eterna tensión entre luz y oscuridad, vida y muerte, castigo y redención, erotismo y amoralidad, placer y dolor, carne y alma, destrucción y belleza, poesía e imperfección. Podríamos continuar hasta el infinito porque el poder simbólico de la obra de Pedro Maia nos explota el cerebro. De una plasticidad inquietante y visualmente portentosa, sin duda lo más destacable de su obra es su capacidad deslumbrante de atrapar desde las entrañas en una lectura febril, incómoda a ratos, catártica en otros pero siempre, siempre, siempre visceral.

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Su obra atrapa desde las entrañas en una lectura febril, incómoda a ratos, catártica en otros

La selección que se proyectó en Numax comprende trabajos como Memory, una reflexión sobre los recuerdos a partir de películas Super8 realizada en colaboración con el músico Noah Lennox (Panda Bear, Animal Collective); Arise (Zona), parte del largometraje A Zona, de Sandro Aguilar, y de una serie de  imágenes deterioradas, destinadas al vacío y al olvido absoluto, que nos conducen a la ambigüedad y la indeterminación entre la vida y la muerte; la bellísima Plant in My Head sobre la pérdida de un ser amado; el vídeo de Love and Light del músico Sandro Perri que es el resultado del trabajo en el cuarto oscuro, empleando medios analógicos de manipulación lumínica de la película.

Completaron el pase con el vídeo de Dare Gale construido en base a filmaciones en Super8 de Michal Jacaszek y Pedro Maia en Oporto, y que son el punto de partida de una exploración visual que surge de la interacción de patrones vibrantes y del efecto de la luz en los objetos; Inventario que plasma el registro, informe o lista desglosada y detallada de las posesiones de una persona, especialmente el recuento periódico de todos los objetos y materiales almacenados; y You and I basada en la pieza artística II de Gala Drop que es la mezcla de metraje encontrado (Perú, 1978; China, 1984) del archivo de películas caseras en Super8 de Maia y algunas tomas nuevas filmadas en el Mar Báltico especialmente para el vídeo. Cierra la sesión el colosal Drowned in Water and Light, dirigido por Pedro Maia e inspirado en el universo del álbum Punish, Honey de Vessel, pretende acentuar la sensación de angustia y asfixia que provoca la música. Filmado en su totalidad en película de Super8 en blanco y negro y sometiendo posteriormente el material fílmico a manipulaciones ópticas y químicas, esta obra profundiza en la sensación de ahogo y en la autodenigración. 

El paso de Pedro Maia por Curtocircuíto concluyó con el estreno en España de su esperado último filme, How to become nothing, un road trip por el desierto de California que visualmente nos remite a películas de culto de los 70’s como Vanishing Point de Richard C. Sarafian o Zabriskie Point de Michelangelo Antonioni, en el que ha estado acompañado por el músico portugués Paulo Furtado, mejor conocido como The Legendary Tigerman, y su pareja, la también artista Rita Lino. Se presentó en formato live-cinema con banda sonora en directo interpretada por The Legendary Tigerman y manipulación fílmica en tiempo real a cargo de Pedro Maia. Un falso diario en Super8 y fotografía con textos de Paulo Furtado, la unión de tres visiones sobre el viaje de un hombre que más que desaparecer pretende convertirse en nada.