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Cecilia Díaz Betz

Desde el otro lado del Atlántico, en concreto la ciudad de Chicago, nos llega para nuestro goce visual -de momento-, la firma de joyería Colunga. Una serie de piezas que nos han cautivado con su belleza y misticismo desde el minuto uno. Detrás de esta imaginería mágica está Stephany Colunga, una artista multidisciplinar, que comenzó su andadura en el sector textil para meterse de lleno en el diseño y producción de joyas. Su inspiración la coge de la gente, los lugares, la historia, la cultura y los materiales con los que se va encontrando por su camino. El resultado son joyas entre lo terrenal y lo alienígena.

Destaca la colección Hazel Bishop, que además viene acompañada de un atrevido catálogo, dejando patente sus ansias de desmarcarse de las habituales reglas

En las colecciones de Colunga encontraréis una mezcla de materiales reutilizados cargados de nostalgia intrínseca, con piedras, cristales y metales. Su modus operandi lo basa en la experimentación con todo aquello que cae en sus manos, estableciendo un diálogo con las materias primas, y en su estilo se nota su pasado en el mundo de la moda. En su web podéis ver toda su producción, y haceros con alguna de sus maravillosas piezas. Destaca la colección Hazel Bishop, que además viene acompañada de un atrevido catálogo, dejando patente sus ansias de desmarcarse de las habituales reglas.