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Olivia García-Patto

Hace ya 25 años que Cobi llegó a nuestras vidas en los JJOO de Barcelona ’92. La icónica y querida mascota de aquellas Olimpiadas, parida por Javier Mariscal, vio la luz con el estudio de diseño y mobiliario Pilma. Este perrito cubista, inspirado en el pastor catalán, ha sido una de las mascotas olímpicas con mayor acogida a pesar del riesgo que suponía presentar una figura tan vanguardista y disruptiva. Después de todo, Mariscal apostó por una propuesta cultural innovadora que mucho distaba de los cánones del momento pero que llevaba consigo una personalidad muy catalana.

Este perrito cubista, inspirado en el pastor catalán, ha sido una de las mascotas olímpicas con mayor acogida

Cercano, simpático y amable, como los roles olímpicos, Cobi fue la mascota olímpica más rentable de la historia del COI. Además, casi tres décadas después, este perrito sigue formando parte del imaginario colectivo. Por eso, a meses de cumplir el 25º aniversario de los Juegos, Pilma ha decididó lanzar una reedición de la estatuilla original para conmemorar su nacimiento.

Como parte de la colección Olympic Heritage, que celebra 120 años de arte y diseño olímpico con producotos inspirados en la historia de los JJOO, esta figurita se presenta en aluminio fundido en dos tamaños, de 1 y 3kg de peso, respectivamente. Además, viene envuelta en un packaging diseñado por los alumnos del Máster de Packaging e la Escuela Elisava de Barcelona.

El nuevo y siempre joven Cobi, ya de 25 añitos, estará disponible a partir del 1 de diciembre en tiendas Pilma, en el Museo Olímpico de Barcelona y en la tienda online del estudio.