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Sandra Navarro Bejerano

Se dice que la belleza está en todas partes y parece ser que el legado fotográfico de Christine Kurz sigue esta premisa a pies juntillas. Ya sea usando naturaleza viva o muerta, a través de una incursión en un paisaje urbano, dando color o quitándolo a través de una gama de grises, a la fotógrafa parece que no le cuesta en absoluto potenciar el encanto de lo que en un principio nos parecería mundano o aburrido.

¿Su secreto? La capacidad de composición escénica, el enfoque adecuado y un gusto estético muy pero que muy refinado.

Su gama de temáticas y tonalidades se divide en tres grandes secciones: estudio, ciudad y rostros. En cada uno de estos grandes grupos, Kurz presenta una selección fotográfica que destaca por su minimalismo y sobriedad. Las fotografías a blanco y negro nos interpelan con la elegante fragilidad de sus líneas, los tonos apagados nos hablan a través de susurros. ¿Alguna vez percibiste la naturaleza de esta forma?

Esto que os mostramos hoy aquí, es solo un adelanto del estilo de Christine Kurz extraído de la hechizante colección Floral World, trabajo en el que la serenidad y su delicadeza imperan hasta sobrecogernos el alma. ¿Su secreto? La capacidad de composición escénica, el enfoque adecuado y un gusto estético muy pero que muy refinado.

 

Para seguir degustando todo su trabajo, pásate por su página oficial, allí Christine Kurz cuenta con todo un reino de belleza, luces y sombras que, en conjunto, es capaz de sacar a relucir un encanto oculto donde nunca creíste que lo hubiera. También si quieres, puedes seguir buscando la belleza en los sitios más insospechados con este artículo.