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Cecilia Díaz Betz

Últimamente el tema del chocolate me tiene bastante prendada. Un alimento único con el que disfrutar y regalarse por unos instantes. Sin embargo, he de reconocer que nunca me había enloquecido… Hasta este año. Será por el efecto seductor de la fórmula infalible que ha instaurado el Señor Brown, o porque realmente cada vez se empieza a innovar y a cuidar más este anhelado ingrediente, desde dentro y desde fuera.

Cada onza tiene una textura distinta consiguiendo de modo extraño que el sabor se aprecie distinto

Sea como fuere, el caso es que no paro de encontrarme con apetecibles y bellos chocolates con los que dejarse el sueldo, y sin remordimientos. Mi último hallazgo se llama Chocolatexturebar y llega de la mano del estudio japonés Nendo aka Oki Sato, siendo una evolución de los increíbles Chocolatextures de los que ya os habíamos hablado en 2015. Su gracia reside en que desde Nendo abogan por ofrecer, además de unos excelentes chocolates en diferentes variedades, una presentación impoluta y meditada, que los convierte en un producto redondo e irresistible para todos los sentidos. Te atraparán primero por los ojos con su acertado packaging y el moldeado texturizado del propio chocolate, que en este caso viene presentado como si de baldosas se tratara. Acto seguido, te engancharán de por vida con su exqusito sabor, sus originales combinaciones y variedades, y su gran calidad. No obstante, lo genial y más curioso del asunto es que, debido a que cada onza tiene una textura diferente, de algún extraño modo, el sabor -aún siendo el mismo chocolate- se aprecia distinto. Increíble, pero cierto.