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Ariana Díaz Celma

Por fin. Parece ser que la maldición que lleva años planeando sobre la esquina situada en lo alto de la Rambla del Raval con calle Hospital ha roto su sino. Los buenos pronósticos para el recién estrenado restaurante en este chaflán de dos pisos llegan con nombre y apellido de la Reina del Funk: Chaka Khan. La misma que cantaba en los ’80 el himno generacional Ain’t Nobody se reencarna en forma de gastrobar con mucho soul y comida internacional, que no de fusión.

Los buenos pronósticos para el recién estrenado restaurante en este chaflán de dos pisos llegan con nombre y apellido de la Reina del Funk: Chaka Khan

Motel Studio han sido los encargados de añadir el buen gusto y un punto exótico a una carta ya de por sí apetitosa. Mientras en la planta principal se respira un ambiente más distendido donde degustar platillos y cócteles; el piso superior tiene un carácter algo más distinguido, con luz más tenue y una atmósfera más íntima, perfecta para degustar la carta escapando del bullicio de la entrada. Las palmeras, los neones y un precioso techo de bambú se convierten en el escenario perfecto para sentirse a gusto en el nuevo place to be del Raval.


Este espacio gastronómico, sólo apto para paladares intrépidos, se convierte en un claro reflejo de la multiculturalidad del Raval  con una carta que reúne platos de todo el mundo, pero que -gracias a Dios- no pretende tirar del denostado concepto ‘fusión’, y que, muy al contrario, nos lleva de viaje a países como Brasil, Irán, México, Singapur o Corea a través de distintos platos. Así pues, puedes empezar con platillos como el Jeow Mak Keua típico de Laos, un majado de berenjena asiática asada al carbón y aliños picantes, servido con chips de pasta Wonton; seguir con las magabias con piri-piri de Mozambique, unas croquetas elaboradas con judías pintas; para después viajar a Perú a través del tiradito de salmonete; irte a Brasil por unos instantes con el camarao na moranga, un guisado de gambas y calabaza acompañado de farofa y kale; o desplazarte a Singapur gracias a un sabroso curri verde de pollo y gambas con arroz gessamí y coco. Tampoco faltan las ostras para acompañar un festín que puede terminar con postres como el helado de azafrán y pistachos o las golosinas exóticas. Todo por alrededor de 35-30€, dependiendo del caldo con el que decidas regar el festín. No obstante, los indecisos podrán tirar de un menú degustación por 39€.

Este espacio gastronómico, sólo apto para paladares intrépidos, se convierte en un claro reflejo de la multiculturalidad del Raval  con una carta que reúne platos de todo el mundo

Los puntos fuertes del Chaka Khan, pero, no terminan aquí. Todos los jueves, viernes y sábados cuentan con una programación musical a cargo de Dj’s locales muy acorde con el espíritu funk que bautizan el espacio. Sus Music Exotique -que así se llaman las sesiones- te gustarán si te suenan nombres como el de Sonido Tupinamba, Arnau Obiols, Abu Sou o Loli Zazou, entre muchos otros. Además, su carta de cócteles es perfecta para degustar con el groove que desprende el local.

Si aún no has ido, querrás contarlo, no que te lo cuenten. ¡Palabra de Good2b’er!

 

 

Detalles




  • Dirección: C/Hospital, 104
  • Horario: L-V 17:00-02:30 ı S-D 12:00-02:30 (la cocina cierra a las 00.00)
  • Teléfono: (+34) 934 61 56 69
  • Tipo: Restaurante
  • Web: http://www.chakakhan.es/