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Lucía Morales

El pasado 22 de octubre se cumplían 100 años de que Levi Strauss & Co. diseñara el modelo Freedom-Alls, enfocado a la libertad de movimiento de las mujeres en el desarrollo de sus tareas laborales, en una América inmersa en la Primera Guerra Mundial. 

Todo un símbolo de liberación y modernidad para el sujeto femenino

Según aduce Emma McClendon, encargada asociada del Museo en el Instituto de Tecnología de la Moda, «esta es una historia de mujeres que llevaban prendas no convencionales, y también una historia sobre libertad y empoderamiento«. 100 años después, el empoderamiento que los jeans ofrecen a las mujeres es más que notable. Nuestras antecesoras supieron aprovechar las oportunidades que la moda les brindó en una etapa histórica en la que muchos hombres tuvieron que abandonar sus puestos de trabajo para alistarse en el ejército.

Las estadounidenses formaron parte de un hito productivo sin igual, encabezando los procesos productivos del país. «La historia de los jeans se cuenta a menudo como una historia para hombres», dice McClendon, pero no se ha tenido en cuenta que las mujeres encabezaron el uso de esta preciada prenda de nuestros fondos de armario y desafiaron las reglas convencionales patriarcales al apostar por su comodidad.

Freedom-Alls era un traje de una sola pieza que consistía en una chaqueta con cinturón y pantalones harén que se abrochaban cerca del tobillo para poder usarlos con botas y alentar a la comodidad de la mujer durante las largas jornada de trabajo, así como en el desarrollo de actividades físicas. La prenda estaba disponible en azul con pantalones de rayas y en caqui oscuro. Todo un símbolo de liberación y modernidad para el sujeto femenino, pieza clave para el desarrollo económico y social de Estados Unidos durante los años 20.