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Nuria Candela López

A falta de un bosque al que ir a retirarse a vivir como Thoreau en Walden, podemos acercarnos a Casa Protea, un nuevo  punto de encuentro para todos los que aman el verde, la naturaleza, las flores y toda la belleza que nace en la tierra. Un espacio donde uno entra y quiere quedarse porque se respira ese no sé qué, que ya casi no queda, adherido a las paredes.

Han conseguido crear un universo proteico, tan personal y propio que debemos inventar una palabra nueva para que lo defina

Casa Protea, Plant Collectors Studio se acaba de instalar en el barrio de Gracia. Desde fuera, su puerta exterior te invita a entrar; plantas por todas partes, desde las más clásicas a especies mas extrañas y difíciles de encontrar, alguna que otra flor-proteas sobre todo- macetas, regaderas… Un pantone de verdes. En muy poco tiempo, sus fundadores, han conseguido crear un universo proteico, tan personal y propio que debemos inventar una palabra nueva para que lo defina.

Jesús y Pancho parieron juntos este proyecto hace escasos meses. Ambos venían de profesiones alejadas, Jesús era artista y Pancho arquitecto, pero los dos tenían muchas ganas de embaucarse en un proyecto común y volcar en él todo su cariño. Se instalaron en Barcelona después de haber vivido en Chile con cientos de plantas echando raíces en su pequeño apartamento, empezaron a sentir que además de disfrutar con la flora, se les daba muy bien. Ahí se empezó a gestar el germen de Protea.

Protea viene de la mitología griega; el Dios Proteus, hijo de Poseidon, Dios de los mares y que tiene el poder de cambiar de forma y apariencia, al igual que las proteas tienen una gran diversidad tanto en formas como en colores. En Sudáfrica las llaman ‘Suikerbossie’, variante de ‘sugarbush’ que quiere decir ‘bosque de azúcar’.

Esta flor con múltiples variantes es la favorita de Jesús y por extension de Pancho, los fundadores, que además decidieron vincularla a la palabra “casa”, porque más que una tienda, querían que fuese un punto de encuentro, un lugar donde la gente del barrio se encontrase, intercambiase palabras, se sentase un rato y se encontrase como en casa.

En el futuro les gustaría organizar todo tipo de talleres en el espacio, incluso unas especie de Keiki-Club, una comunidad para que fanáticos de la flora se encuentren, compartan conocimientos de plantas y cultivo y se intercambien esquejes.

Compartir la historia que hay detrás de una planta, saber de dónde viene y extender su legado, regalando un esqueje a otra persona.

¡No los pierdas de vista!

Fotos © Cecilia Díaz Betz

Detalles




  • Dirección: Carrer de Ramón y Cajal, 124, Barcelona
  • Horario: L-S 11:30 – 14:30h / 16:30 – 20:30h | D Cerrado.
  • Teléfono: (+34) 930 02 28 64
  • Tipo: Tienda
  • Web: http://casaprotea.com/