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Quim Coll

Hay restaurantes en Barcelona que, a pesar de la gentrificación y la masificación de grandes corporaciones gastronómicas, han resistido el paso del tiempo. Restaurantes de esos que desde hace décadas, incluso un siglo, se llenan de feligreses que regresan una y otra vez a sus mesas para disfrutar de comida casera, de gastronomía catalana con producto de calidad y de proximidad. Como puedes imaginar, al escribir esto tengo un restaurante en mente: Casa Delfín, situado justo al lado del Mercat del Born. F: Todas las imágenes cortesía de Casa Delfín

Casa Delfín es un restaurante centenario renovado por el Grupo Lombardo con la ayuda de Lázaro Rosa-Violán, conservando la estética y la sensación de épocas pasadas

Y es que Casa Delfín es un restaurante centenario, de esos que conservan la esencia más pura de la Ciudad Condal de principios de siglo XX. Cuando el Born era el mercado central de fruta y verdura de la capital catalana, en Casa Delfín se servía comida típica catalana y nacional, como callos con cap i pota, bacalao, o unos arroces que podrían traspasar el paso del tiempo. De hecho, lo han conseguido: en 2007 José Lombardero y Kate Preston del Grupo Lombardo adquirieron el restaurante y lo renovaron sin perder ápice de lo que lo hacía a este sitio tan especial.

Con los servicios del reconocidísimo diseñador Lázaro Rosa-Violán, uno de los diseñadores de interiores más solicitados y destacados de nuestro país, se rediseñó el restaurante con un carácter cálido y de época: grandes espejos colman el techo y la barra, con bellas lámparas y un enorme ventanal con vistas al paseo del Born. Los muebles de madera de carácter y estilo modernista y una enorme barra en un lateral del local hacen que, al entrar, tengas la sensación de haber viajado en el tiempo sin haberte movido de 2019.

Gastronomía catalana casera basada en tapas y comida de cuchara, con producto de proximidad y de temporada, sin artificios ni locuras culinarias

La propuesta culinaria sigue con las mismas directrices estéticas del local, y es que en Casa Delfín no encontrarás grandes artificios ni locuras culinarias. No las encontrarás, ni las echarás de menos. Con una carta basada en tapas y en comida de cuchara, todo con producto de proximidad, disfrutarás de una deliciosa muestra de lo mucho que la comida catalana puede satisfacer sin hacer grandes cosas. Las tapas, como las anchovas, las croquetas de jamón ibérico, la tortilla de patatas o las gambas de Palamós son auténticas delicias para el paladar; otras como la ensaladilla rusa con ventresca, los choricitos artesanos al cava o el Jamón de Guijuelo durarán segundos en el plato.

Pero no solo de tapas vive el hombre, ya que la carta de platos principales de Casa Delfín es una auténtica locura, con clásicos como el canelón de pollo, foie y bechamel de setas o el suquet de pescadors, además de una variada selección de carnes D.O de la que no podemos dejar de recomendar unos peus de porc con foie, espinacas, manzana reineta y setas que se deshacen en la boca con solo mirarlos. Por si eso no te parece suficiente, uno de los platos estrella de la casa es la paella de pescado y marisco con arroz de Pals.

Para terminar, puedes disfrutar de un postre casero con producto de temporada. Este otoño son sobre todo recomendables los higos al anís, pero siempre puedes encontrar postres atemporales como el milhojas de nata con fresas y chocolate, la tarta de queso sobre galleta de pistacho o el coulant de chocolate de Madagascar, todo maridado por los vinos de su amplia bodega. Una experiencia única, auténtica y centenaria en el centro de Barcelona que no puedo dejar de recomendar.

Detalles




  • Dirección: Passeig del Born, 36. 08003 Barcelona
  • Horario: De domingo a jueves de 12h a 00h, viernes y sábado de 12h a 01h
  • Teléfono: 93 319 50 88
  • Tipo: Restaurante
  • Web: casadelfinrestaurant.com