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Lucía Morales

En un intento de definir su experiencia en el terreno amoroso, la activista y pensadora Susan Sontag (1933-2004) escribió en uno de sus diarios: “Amar duele. Es como entregarse a ser desollado y saber que en cualquier momento la otra persona podría irse llevándose tu piel”. La estadounidense descubría su corazón y sus miedos mientras tecleaba la máquina de escribir y desarrollaba una reflexión universal sobre el amor romántico.

‘Perdona (ahora sí que sí)’ de Carolina Durante feat. Amaia Romero nos ha rasgado el corazón en cada uno de sus play en bucle

Décadas después de que Sontag adujera esta verdad me despierto una mañana cualquiera y enciendo la radio. ¡Se viene un hit! -clamo en mis adentros- cuando detecto una voz femenina que me resulta familiar: es Amaia Romero de OT en colaboración con la banda madrileña Carolina Durante.

‘Perdona (ahora sí que sí)’ de Carolina Durante feat. Amaia Romero nos ha rasgado el corazón en cada uno de sus play en bucle; incluso ha provocado que me anime a crear una lista (agria a la par que azucarada, aviso) de las más brillantes canciones de desamor que he escuchado jamás:

[La lista de canciones de desamor que no dejarás de escuchar. Parte II]

‘Perdona (ahora sí que sí)’ de Carolina Durante feat. Amaia Romero

La letra tan pegadiza de este single de la banda madrileña fue compuesta por Marcelo Criminal. El murciano también protagoniza el videoclip en el que podemos verle sufrir ante un plagio su canción y la indiferencia de una inaccesible Amaia Romero (qué mejor símil de desamor entre el más puro underground y el mainstream). Las guitarras potentes y el estribillo pegadizo de nuestra nueva canción favorita nos traslada a la desesperación más amarga de no ser observado o respondido por la persona a la que idealizas. Quedamos a la espera del lanzamiento del primer LP de Carolina Durante a principios de 2019 y de los últimos retoques del primer trabajo de la gran Amaia que, con los aportes de Refree como productor se presiente vibrante.

‘Transatlanticism’ de Death Cab for Cutie 

El término “transatlanticismo” fue acuñado por Ben Gibbard para definir la incomprensible brecha emocional entre dos amantes separados en la distancia en sus múltiples vertientes, ya sea entre las costas de Estados Unidos, todo un océano, unas cuantas calles o el reposabrazos de una butaca en un salón. Death Cab for Cutie publicaron uno de los álbumes más relevantes de la década de los dosmiles, Transatlanticism: un recorrido narrativo impregnados de una narrativa explosiva y punzante con el desamor como motor principal.

‘I’m wrong’ de Sharon van Etten

Esta canción recogida en Tramp (2012) trata de la subordinación al ser idealizado, y supuestamente, amado. ‘Tramp’ es un diorama sonoro plenamente confesional, en cuyas letras la artista de New Jersey trabaja la temática de las rupturas y los malos tratos recibidos por el que fuera pareja. El dolor que supura en cada estrofa de ‘I’m wrong’ no resta belleza a su composición. Tramp fue una preciosa antesala de trabajos más luminosos de Van Etten y una etapa vital más feliz. En la actualidad, la artista goza de una vida más plena, es madre, está estudiando Psicología en la universidad y publicará el año que viene, Comeback Kid, el quinto álbum de su carrera.

‘Oh, You Crazy Moon’ de Chet Baker

En ‘Oh, You Crazy Moon’ el mítico trompetista culpa a la luna de sus desgracias en el amor. En la canción una pareja se enamora bajo el embrujo del satélite con la misma rapidez con la que rompen. Baker muestra su desconsuelo con la voz dulce y envolvente que conquistó a su generación y a las que quedaban por venir. El tema, grabado en directo en 1978, hará tus noches de desamor mucho más cálidas. Este legado de la historia del jazz es una joya de piano, bajo, trompeta y percusión que, apuesto, será un bálsamo para tus vacíos existenciales.

‘Jo diría “cine” de Joan Miquel Oliver 

El componente de la desaparecida Antónia Font, se tomaba un respiro del proyecto en 2009 para publicar Bombón mallorquín (Blau / Discmedi), una apuesta de pop íntimo que supuso su consolidación como artista en solitario. Los acordes iniciales de la guitarra de Oliver en ‘Jo diría “cine” son la antesala de un vendaval de dulce nostalgia y abrupta poesía de la palabra no dicha, la espera y la confusión ante la ausencia de la persona amada.