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Cecilia Díaz Betz

En pleno corazón del barrio de Gràcia, al lado de la emblemática Plaça de la Vila, te puedes encontrar con el Café Godot desde hace unos meses. Un acogedor bistró, que ya tocaba en esta zona, con opciones gastronómicas sencillas pero efectivas conseguidas a base de buenas materias primas. Además, el trato amable, el buen ambiente, y la imagen y decoración interior de notable alto, lo convierten en un hotspot imprescindible si pasas por el barrio.

De los creadores del mítico restaurante japonés Kibuka, nos llega esta nueva propuesta gastronómica, fruto de la reforma íntegra de un amplio y bonito local ya existente. El espacio, muy acogedor, presenta dos áreas diferenciadas. La primera te la encuentras nada más entrar, un gran salón que recuerda a un loft neoyorkino con mesas pequeñas y una grande para compartir con desconocidos (o no) a pie de ventana. Al fondo, bien visible, la barra, y al fondo un jardín, que de momento parece que no es posible habilitar para su uso (cosas de vecinos). Ya dentro, a mano derecha, se encuentra otro salón, más pequeño, alargado e íntimo, compuesto de dos mesas grandes, y con una zona lúdica para niños (ideal para familias). Los detalles del interiorismo, como las paredes de piedra vista, la distribución del espacio y la barra, vienen a cargo de Meta-Studio; y la cartelería y en general todo el branding son obra de Raquel Quevedo. Todo ello ayuda a que el Café Godot se acabe convirtiendo en un sitio recurrente, por el buen ambiente y la situación expecional.

Pero no todo es imagen, la propuesta gastronómica, la relación calidad-precio y la flexibilidad de horarios, son los grandes puntos a tener en cuenta. A nivel culinario nos ofrecen una carta sencilla en opciones pero original y muy bien elaborada, tal y como sucede en un buen bistró. Ricas ensaladas y entrantes, pastas de varios tipos, algunos platos de carne o pescado, sandwiches y hamburguesas. Por las mañanas tiene desayunos; si vas a mediodía entre semana te recomendamos el menú del día, cuesta sólo 12? y merece mucho la pena. Los fines de semana tienen brunch, y cuando cae la noche la oferta incluye cócteles. La cocina no cierra en todo el día, así que sean cuáles sean tus horarios, puedes contar con ellos. Entre los platos estrella os recomendamos probar los calamares fritos con mahonesa de wasabi, el bacalao confitado, el sandwich de roastbeef, los raviolis caseros de calabaza, o cualquiera de las variedades con huevos de granja que ofrecen en el brunch.

Precio medio fuera de menú 20-25 ? por persona.

Detalles

  • Dirección: Sant Domu00e8nec, 19, barcelona